Rosa Hidalgo Madrigal fue recordada por su familia como un ejemplo de superación pese a vivir con una discapacidad en sus manos

Rosa Hidalgo Madrigal, de 67 años, falleció este martes tras ser atropellada en Rincón Grande de Pavas, en San José, luego de que un conductor presuntamente a alta velocidad la impactara cerca de un centro educativo, dejando tras su muerte una historia de vida marcada por la perseverancia, el trabajo y la superación personal a pesar de sus limitaciones físicas.
La víctima nació con una discapacidad en sus manos, pero nunca permitió que esa condición definiera su futuro, logrando construir una carrera de 35 años como secretaria en el Ministerio de Educación Pública, donde se desempeñó con esfuerzo hasta pensionarse hace tres años.
Su hija, Karen Aguilar, recordó que su madre enfrentó múltiples obstáculos, pero siempre mantuvo una actitud de lucha, incluso formándose en mecanografía para poder ingresar al MEP y alcanzar su independencia económica.
En el ámbito familiar, Hidalgo Madrigal fue descrita como una mujer ejemplar, capaz de desenvolverse sin limitaciones en su hogar y profundamente entregada a sus seres queridos, siendo madre, abuela y bisabuela, con una familia que hoy resiente su partida.
El accidente ocurrió en una zona donde, según la familia, el conductor habría circulado a alta velocidad, situación que ahora es investigada por las autoridades judiciales, mientras el responsable permanece identificado y en proceso legal.
Más allá del hecho trágico, su historia vuelve a poner en evidencia el valor de la resiliencia y el impacto que una vida de esfuerzo puede dejar en su entorno, un mensaje que también resuena en comunidades como Guápiles, donde historias de superación forman parte del día a día.




