Equipo multidisciplinario brinda atención integral a pacientes y familiares dentro y fuera del hospital
La Clínica para el Control del Dolor y Cuidados Paliativos del Hospital Tony Facio Castro de Limón brinda atención mensual a más de 500 pacientes, ofreciendo acompañamiento integral a personas que enfrentan enfermedades crónicas, oncológicas y otras condiciones que requieren manejo especializado del dolor.
El servicio cuenta con un equipo multidisciplinario conformado por profesionales de distintas áreas, quienes trabajan de manera conjunta para mejorar la calidad de vida de los pacientes y apoyar a sus familias durante el proceso.
La especialista en Medicina Paliativa, doctora Silvia Chavarría Díaz, explicó que el abordaje va más allá del tratamiento físico del dolor.
“Tenemos un equipo que comparte el dolor y la vivencia del paciente. Contamos con psicólogo, enfermera, trabajador social y rehabilitador. Todos forman parte de la evolución del paciente, ya sea en el manejo del dolor crónico, en la mejoría de su condición o, en el caso del paciente oncológico, en mejorar su calidad de vida actual y su calidad de muerte”, expresó.
Además de la atención médica, la clínica brinda apoyo constante a familiares y cuidadores, quienes también enfrentan desafíos emocionales y físicos derivados del proceso de enfermedad.
La enfermera de Salud Mental Sonia Morgan Johns destacó que el dolor debe entenderse desde una perspectiva integral.
“Cuando hablamos de dolor, estamos hablando un dolor total, no solamente un dolor físico, sino que también hay un dolor emocional y espiritual”, señaló.
La profesional agregó que el equipo también realiza intervenciones en crisis, especialmente dirigidas a cuidadores que presentan signos de agotamiento físico o emocional.
Uno de los aspectos más destacados del servicio es que la atención no se limita al centro médico. Los profesionales también realizan visitas domiciliares a pacientes que, por su condición de salud, no pueden desplazarse hasta el hospital.
Ese es el caso de don Héctor Solano, quien recibe atención en su hogar y asegura sentirse agradecido por el acompañamiento que recibe.
“Han sido un amor de Dios”, expresó el paciente al referirse al equipo que lo visita regularmente.
Las autoridades del hospital destacan que este modelo de atención busca ofrecer una respuesta más humana y cercana a las necesidades de pacientes y familias, garantizando acompañamiento durante todas las etapas de la enfermedad.




