El histórico exfutbolista inglés murió a los 75 años tras enfrentar un cáncer, dejando un legado imborrable como jugador y entrenador del fútbol mundial El exdelantero inglés Kevin Keegan, considerado una de las grandes figuras del fútbol europeo en las décadas de 1970 y 1980, falleció este lunes a los 75 años a causa de un cáncer, según confirmó su familia mediante un comunicado oficial. Keegan conquistó el Balón de Oro en dos ocasiones consecutivas, en 1978 y 1979, y fue una de las máximas figuras del Liverpool, club con el que ganó la Copa de Europa de 1977 y tres títulos de la liga inglesa. Con la selección de Inglaterra, defendió la camiseta de los Three Lions en 63 partidos entre 1972 y 1982, consolidándose como uno de los atacantes más destacados de su generación. Apodado «Mighty Mouse», el exfutbolista había sido diagnosticado con un cáncer en etapa cuatro y recibió tratamiento desde enero de este año. Su familia destacó que, además de sus logros deportivos, fue un hombre dedicado a su esposa, hijos y nietos. Tras su exitoso paso por Liverpool, Keegan continuó su carrera como jugador en el Hamburgo, antes de regresar a Inglaterra para vestir las camisetas del Southampton y el Newcastle United. Como entrenador también dejó una huella importante. Logró el ascenso del Newcastle a la Premier League en 1993, dirigió a la selección de Inglaterra entre 1999 y 2000 y posteriormente estuvo al frente del Manchester City, cerrando su trayectoria con un último paso por Newcastle en 2008. El Newcastle United lamentó su fallecimiento y destacó que Keegan fue una de las figuras más influyentes y queridas en la historia del club, tanto por su desempeño como futbolista como por su etapa en el banquillo. La muerte de Kevin Keegan representa la despedida de uno de los grandes referentes del fútbol inglés, cuyo legado permanecerá como parte de la historia del deporte mundial. Sidney Aguilar Navegación de entradas Diez momentos que hicieron inolvidable el Mundial Norteamérica 2026 FIFA investigará a Argentina por incidentes ocurridos tras la final del Mundial 2026