La UCR y la UNA impulsan iniciativas para formar talento, desarrollar investigación y acercar al país a una tecnología que podría transformar áreas como la inteligencia artificial, la medicina y la ciberseguridad Estudiantes y desarrolladores experimentan con herramientas de computación cuántica Las universidades costarricenses comienzan a fortalecer sus capacidades en computación cuántica, una tecnología emergente basada en cúbits y nuevos algoritmos que podría abrir posibilidades en áreas como la inteligencia artificial, la simulación de materiales, la medicina y la ciberseguridad. La Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA) ya desarrollan iniciativas para experimentar, investigar y formar talento humano en este campo. Uno de los avances recientes fue la realización de la Quantathon en la UCR, una actividad que reunió a 80 desarrolladores para trabajar en la construcción de soluciones tecnológicas frente a distintos desafíos, utilizando herramientas y fundamentos de la computación cuántica. A diferencia de la computación tradicional, que procesa información mediante bits representados por unos y ceros, la tecnología cuántica utiliza cúbits, lo que permite desarrollar nuevos enfoques para resolver determinados problemas y diseñar algoritmos con capacidades diferentes a las de los sistemas clásicos. Mauricio Gutiérrez, profesor de la UCR y coordinador del evento por parte de la universidad, explicó que este tipo de actividades busca acercar la tecnología a estudiantes de áreas como computación, física e ingenierías, especialmente a quienes ya trabajan con sistemas convencionales y desean conocer las posibilidades de la computación cuántica. “Precisamente actividades como esta, uno de sus objetivos es quitarle esa aura de misticismo y que los participantes vean que son cosas que uno puede correr” Señaló. Durante la actividad, los algoritmos fueron ejecutados mediante servicios disponibles en la nube, lo que permite experimentar con estas tecnologías sin que las universidades deban adquirir inicialmente equipos de alto costo. El encuentro también contó con mentores procedentes de España, Argentina, Guatemala, Colombia y Escocia. Para Gutiérrez, el desafío actual pasa principalmente por formar talento humano y ampliar el conocimiento sobre las herramientas disponibles, antes de pensar en la adquisición masiva de infraestructura especializada. El académico considera que el desarrollo de la computación cuántica deberá ser un esfuerzo colaborativo entre instituciones nacionales y regionales. “Me encantaría que la UCR fuera pionero, pero que también lo fuera la UNA o el TEC” Afirmó, al señalar la importancia de evitar que Costa Rica y Latinoamérica queden rezagados ante la creciente brecha tecnológica con los países más desarrollados. Entre las áreas que generan mayor expectativa está la posible relación entre la inteligencia artificial y la computación cuántica. Investigaciones recientes estudian cómo estas tecnologías podrían complementarse, por ejemplo, para acelerar determinados procesos de IA o mejorar la eficiencia en el entrenamiento de modelos. Sin embargo, todavía existen importantes retos técnicos. Uno de ellos es la corrección de errores, debido a que los cúbits son sumamente frágiles y pueden perder fácilmente su estado cuántico al interactuar con el ambiente. En ese campo también se investiga la aplicación de algoritmos de inteligencia artificial. Las posibles aplicaciones prácticas incluyen la simulación de moléculas y sistemas cuánticos, una tarea que actualmente puede requerir grandes cantidades de tiempo y recursos computacionales. Esto podría facilitar, en el futuro, el desarrollo de nuevos materiales, superconductores de alta temperatura, catalizadores y medicamentos, entre otras aplicaciones en física, química, biología y medicina. La Quantathon también reunió a participantes internacionales como parte del intercambio de conocimientos. Para Daniela Angulo, física colombiana con doctorado en mecánica cuántica experimental, este tipo de encuentros permite conectar a personas que trabajan en diferentes áreas del sector y comprender mejor el verdadero potencial de la tecnología. Angulo destacó que, además de sus posibles aplicaciones futuras, el desarrollo de tecnologías cuánticas también puede impulsar avances en otros campos. Entre las áreas con mayores posibilidades mencionó la ciberseguridad. La organización de la actividad también incluyó vínculos con instituciones europeas. Fernanda Arias, responsable de operaciones de Dojo Coding, explicó que el equipo viajó a Ginebra para establecer una relación con el Instituto de Cuántica Abierta (OQI) y desarrollar alianzas para la realización del evento. Según Arias, la actividad fue planteada como la primera hackatón de computación cuántica realizada en Costa Rica y la más grande de Centroamérica, con el objetivo de acercar estos conocimientos a estudiantes y profesionales. “Lo que más nos interesa es que las personas no lo vean como algo muy lejano o que es imposible o que en Costa Rica tal vez no vemos esas oportunidades, sino democratizarlo” Manifestó. Por su parte, Daniel Bejarano, CEO de Dojo Coding, resaltó la cooperación entre organizaciones e instituciones académicas para impulsar nuevas oportunidades de formación. Señaló que, a diferencia de otras hackatones enfocadas en programación tradicional, la computación cuántica incorpora conocimientos de matemática, física y computación. Mientras tanto, la Universidad Nacional (UNA) también incursiona en este campo mediante la adquisición de computadoras cuánticas basadas en cúbits físicos y un simulador cuántico avanzado. Con esta infraestructura, la institución busca ampliar sus posibilidades para la docencia, la investigación y el desarrollo de prácticas de laboratorio. El Departamento de Física de la UNA contará además con un simulador cuántico de alta precisión tipo Quokka, capaz de modelar sistemas de hasta 30 cúbits, lo que permitirá validar algoritmos y realizar experimentos avanzados. El avance de estas iniciativas refleja que la computación cuántica empieza a ganar espacio en la academia costarricense. Aunque su aplicación masiva todavía enfrenta retos tecnológicos, la apuesta de las universidades se concentra, por ahora, en preparar profesionales, generar conocimiento y crear las condiciones para que Costa Rica pueda participar en el desarrollo de esta nueva etapa tecnológica. Sidney Aguilar Navegación de entradas España impulsa una IA propia con inversión pública en empresa tecnológica Instagram cambia su identidad visual y estrena nuevo diseño para su nombre