El Ministerio de Educación destinó más de ₡480 millones para participar en las evaluaciones de 2018 y 2022.Un informe interno señala que no existía un mecanismo para analizar y dar seguimiento a los resultados obtenidos. Costa Rica destinó más de ₡480 millones para participar en las pruebas PISA de 2018 y 2022. Una auditoría interna del Ministerio de Educación Pública (MEP) señaló deficiencias en el seguimiento que la institución realiza a los resultados de las pruebas PISA, pese a que Costa Rica destinó ₡480.234.061 para participar en los ciclos de 2018 y 2022. El informe advierte que la falta de mecanismos de análisis y evaluación limita el aprovechamiento de estos datos para tomar decisiones sobre el sistema educativo. Las pruebas PISA son evaluaciones internacionales dirigidas a estudiantes de 15 años y permiten medir sus competencias en áreas como matemáticas, lectura y ciencias. Además de conocer el desempeño de los estudiantes, los resultados permiten comparar el sistema educativo costarricense con el de otros países participantes. Sin embargo, la auditoría interna del MEP puso el foco en lo que ocurre después de obtener esos resultados. De acuerdo con el informe, la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad no disponía de un mecanismo establecido para dar seguimiento a los resultados obtenidos por Costa Rica en las pruebas. El documento también señala que esa dependencia no elaboraba un informe específico con el análisis de los resultados de PISA. Para la auditoría, esta situación reduce la posibilidad de utilizar la información generada por las evaluaciones para determinar el desempeño del sistema educativo, identificar oportunidades de mejora y respaldar la toma de decisiones. El señalamiento no se refiere a la realización de las pruebas, sino al aprovechamiento posterior de la información que estas generan. Recomendaciones planteadas Ante los hallazgos, la auditoría recomendó al MEP establecer mecanismos que permitan dar seguimiento y evaluar los resultados obtenidos. También planteó la elaboración de informes que analicen la información de las pruebas y permitan generar recomendaciones concretas para la gestión educativa. La intención es que los datos obtenidos mediante estas evaluaciones internacionales puedan utilizarse como una herramienta para valorar la calidad y eficiencia de la educación costarricense. Para elaborar el informe periodístico, se solicitó una posición al Ministerio de Educación Pública sobre los señalamientos de la auditoría. Sin embargo, al cierre de la información no se había recibido una respuesta por parte de la institución. El informe deja planteada la necesidad de fortalecer el proceso que sigue a la participación de Costa Rica en las pruebas PISA. El reto señalado por la auditoría es establecer mecanismos que permitan convertir los resultados obtenidos en análisis, recomendaciones y acciones que puedan apoyar la toma de decisiones en el sistema educativo. Kembly Guevara Navegación de entradas Crisis financiera pone en riesgo la operación de 66 comités de la Cruz Roja