Oficiales enfrentan riesgos de salud al ingresar a sectores donde detectaron piletas artesanales con químicos altamente tóxicos

Agentes de la Fuerza Pública presentan riesgos en su salud al ingresar a sectores como cerro Conchuditas y finca La Chachalaca, donde han detectado piletas artesanales con químicos altamente tóxicos; recientemente, durante operativos contra la minería ilegal en la frontera norte del país.
Descubrieron piletas con aparente presencia de cianuro a la orilla del río San Juan, lo que ha expuesto a los agentes a este peligroso químico sin contar con protección especializada, según confirmó el viceministro de Seguridad, Érick Lacayo.
Los hallazgos se dieron en zonas de difícil acceso donde los policías han tenido que abrir camino para intervenir estructuras ligadas a la extracción ilegal de oro.
En estos sitios, además del riesgo por presencia de grupos criminales armados, se suma la manipulación de sustancias peligrosas como el cianuro.
De acuerdo con las autoridades, este químico es utilizado en procesos artesanales para separar el oro, pero su uso sin control técnico representa una amenaza directa para la vida humana.
La exposición puede provocar desde mareos y dificultad respiratoria hasta la muerte en casos severos.
A nivel ambiental, el impacto es igual de crítico, el cianuro puede contaminar fuentes de agua como el río San Juan, afectando peces, suelos y ecosistemas completos, con consecuencias que pueden extenderse incluso fuera del territorio nacional.
El viceministro Lacayo indicó que ya se han realizado capacitaciones con el Cuerpo de Bomberos y el Ministerio de Salud para reducir riesgos, aunque reconoció que la situación sigue siendo un desafío ante el aumento de decomisos del químico en carreteras, presuntamente destinado a zonas como Crucitas.
Precisamente, el Ministerio de Salud reportó un incremento en la incautación de cianuro y confirmó el resguardo reciente de 1.500 kilos adicionales, lo que evidencia que la actividad ilegal continúa activa. Además, advirtieron que la capacidad de almacenamiento está al límite.
Mientras tanto, el Poder Ejecutivo impulsa un proyecto de ley para regular la actividad minera; sin embargo, la falta de avances mantiene abiertos los riesgos tanto para las autoridades como para el ambiente.
Este escenario refleja una presión creciente en la zona norte del país, donde los operativos continúan y los peligros no solo provienen de estructuras criminales, sino también de sustancias altamente letales que siguen circulando sin control.




