Una investigación internacional muestra que los consumidores priorizan productos con mayor valor nutricional, ingredientes de calidad y porciones más pequeñas, sin dejar de disfrutar sus alimentos favoritos

Los consumidores están transformando sus hábitos de compra y cada vez buscan alimentos que combinen sabor, nutrición y bienestar, sin tener que renunciar a productos como queques, brownies, galletas o chocolates. Así lo revela el estudio Taste Tomorrow 2026, elaborado por Puratos con información recopilada en más de 50 países.

La investigación señala que, aunque el sabor sigue siendo el principal criterio de compra, los consumidores también prestan mayor atención al valor nutricional, la calidad de los ingredientes, el origen de los productos y la información sobre su elaboración.

Según Evelyn González, vicepresidenta de Marketing y Digital para Latinoamérica y el Caribe de Puratos, la tendencia ya no consiste en dejar de consumir estos productos, sino en hacerlo de forma más consciente.

«Ya no se necesita un queque completo; puede optar por minipostres o productos elaborados con más frutas, harinas integrales y chocolate real. Es comer menos, pero comer mejor», explicó.

El estudio también refleja una creciente relación entre la alimentación y el bienestar. El 82% de los consumidores afirma buscar alimentos que favorezcan la salud intestinal, mientras que el 83% considera que una buena salud digestiva influye en el bienestar mental y el 85% reconoce los beneficios de la fibra para la digestión.

Además, los compradores ya no toman decisiones únicamente por el precio. Cada vez valoran más aspectos como la procedencia de los alimentos, sus ingredientes y los beneficios que aportan a su estilo de vida.

Pese al contexto económico, los llamados «gustitos» mantienen un lugar importante en el consumo. De acuerdo con la investigación, ocho de cada diez personas destinan parte de su presupuesto a productos de panadería, pastelería o chocolatería.

El informe también revela que la innovación convive con la tradición. Mientras el 86% de los consumidores sudamericanos prefiere recetas clásicas, el 67% desea probar nuevas combinaciones de sabores, el 64% se interesa por opciones exóticas y el 75% considera importante que los productos innovadores mantengan elementos tradicionales.

Entre las principales tendencias para este año destacan el crecimiento de los mini postres, los panes con mayor contenido de proteína y masa madre, así como chocolates con rellenos innovadores y combinaciones de texturas. Ingredientes como pistacho, matcha, tamarindo y frutas cítricas también ganan protagonismo entre quienes buscan opciones más saludables sin perder el placer de comer.