Las negociaciones entre Washington y Teherán se estancan tras el rechazo mutuo de sus propuestas, mientras el petróleo roza los 100 dólares por barril

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán entraron este lunes en una fase crítica tras el rechazo mutuo de sus propuestas de paz, lo que eleva el riesgo de nuevas hostilidades en el estrecho de Ormuz y dispara los precios del petróleo a nivel mundial.
Teherán presentó una contraoferta que exige el fin de la guerra en Medio Oriente, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y la liberación de sus activos congelados en bancos extranjeros, el presidente Donald Trump respondió en redes sociales calificando la propuesta de «TOTALMENTE INACEPTABLE», sin precisar los puntos específicos de desacuerdo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, por medio de su portavoz Esmail Baqai, defendió que las exigencias de su país no constituyen concesiones, sino el reconocimiento de «los derechos legítimos de Irán», entre esas condiciones figura también un cese de los ataques israelíes contra Hezbolá en Líbano, lo que amplía considerablemente el alcance de cualquier acuerdo posible.
Desde el frente israelí, el primer ministro Benjamín Netanyahu dejó claro que la guerra no concluirá hasta que las instalaciones nucleares iraníes sean destruidas y el uranio enriquecido retirado del país, según The Wall Street Journal, la contrapropuesta de Irán contempla diluir parte de ese uranio y trasladar otra porción a un tercer país, aunque con garantías de devolución si las negociaciones fracasan.
El estancamiento agrava la situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, Irán restringe el tráfico marítimo en esa ruta y ha establecido un sistema de peajes, mientras la Marina estadounidense bloquea los puertos iraníes, el crudo Brent ya roza los 100 dólares por barril como reflejo de la tensión, un portavoz del Parlamento iraní advirtió este lunes que «a partir de hoy se acaba nuestra moderación» y amenazó con una respuesta «fuerte y decisiva» ante cualquier ataque a sus buques.
El tema estará sobre la mesa cuando Trump visite Pekín esta semana, China es uno de los principales compradores de petróleo iraní, lo que convierte al gigante asiático en un actor clave para cualquier salida diplomática a una crisis que, por ahora, no tiene fecha de resolución.




