Investigadores estiman que versiones genéricas de la semaglutida permitirían tratamientos más accesibles en países de ingresos bajos y medios.

SAN JOSÉ, Costa Rica. Medicamentos utilizados para tratar la obesidad podrían volverse más accesibles en países pobres y de ingresos medios una vez que expiren las patentes de la semaglutida, una de las moléculas más utilizadas en terapias contra la obesidad y la diabetes.
Actualmente, este fármaco se comercializa bajo el nombre Wegovy, desarrollado por la farmacéutica Novo Nordisk. Sin embargo, un análisis realizado por investigadores del Imperial College London, la University of Liverpool y la University of the Witwatersrand sugiere que el medicamento podría producirse a costos mucho menores una vez que existan versiones genéricas.
Según las estimaciones, el tratamiento anual podría costar entre 28 y 140 dólares, e incluso producirse por menos de tres dólares al mes, lo que abriría la puerta a su uso a gran escala en países con menos recursos.
Los medicamentos del grupo GLP-1 se consideran uno de los avances farmacéuticos más importantes de los últimos años. Aunque inicialmente fueron desarrollados para tratar la diabetes, posteriormente demostraron una gran eficacia para reducir el peso corporal.
No obstante, su alto precio ha limitado su acceso. En Estados Unidos, por ejemplo, Wegovy puede costar alrededor de 200 dólares al mes, lo que genera preocupaciones sobre su disponibilidad en países con menos recursos.
Las principales patentes de la semaglutida comenzarán a expirar este año en países como China, Brasil, India, Sudáfrica, Turquía y México, lo que permitiría la entrada de versiones genéricas más económicas.
Los investigadores también identificaron 150 países donde actualmente no existe patente registrada, lo que podría facilitar que para finales de 2026 haya versiones genéricas disponibles en alrededor de 160 países.
Expertos consideran que, si se replican modelos de acceso similares a los utilizados para medicamentos contra el VIH, la tuberculosis o la malaria, estos tratamientos podrían beneficiar a millones de personas que viven con obesidad o diabetes en el mundo.




