El fuego consumió más de 3.600 hectáreas del Parque Nacional Palo Verde y provocó un severo impacto sobre la flora y la fauna de uno de los humedales más importantes del país

El Parque Nacional Palo Verde, en Bagaces, Guanacaste, enfrentará un largo proceso de recuperación luego del incendio que, entre el 28 de mayo y el 6 de junio, arrasó 3.617 hectáreas de humedal y siete hectáreas de bosque, dejando graves consecuencias para uno de los ecosistemas más valiosos de Costa Rica.

Según Manrique Javier Montes Obando, administrador del parque, la regeneración del humedal podría tomar alrededor de cinco años, mientras que el bosque afectado necesitará entre 50 y 60 años para recuperar sus condiciones naturales.

«Se trata de un daño ecológico de gran trascendencia», afirmó Montes, quien cuenta con 27 años de experiencia trabajando en esta área protegida.

La superficie afectada equivale a cerca de 50 veces el tamaño del Parque Metropolitano La Sabana, dejando extensas zonas cubiertas por cenizas, árboles calcinados y una notable pérdida de vegetación.

El administrador explicó que las consecuencias no se limitan a la flora. La recuperación de la fauna también demandará varios años debido a la muerte de miles de animales y a la alteración del equilibrio natural del humedal.

Entre las especies más afectadas se encuentran tortugas, caracoles, ranas, sapos, cocodrilos, serpientes y saínos, muchas de ellas fundamentales para el funcionamiento del ecosistema.

Montes recordó que los humedales funcionan como una compleja red biológica en la que cada especie cumple un papel esencial.

«Los humedales son ecosistemas muy frágiles y complejos. Los cientos de miles de caracoles que murieron eran alimento para otras especies. Esa pérdida afecta también a tortugas y muchos otros animales. Todo está conectado», explicó.

El Parque Nacional Palo Verde, ubicado entre los ríos Bebedero y Tempisque, abarca más de 20.000 hectáreas y es considerado uno de los refugios de biodiversidad más importantes del país.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), el parque alberga más de 750 especies de plantas, 280 especies de aves, 55 especies de anfibios y reptiles, 150 especies de mamíferos y 19 especies de peces, además de resguardar cinco de las seis especies de mangle presentes en Costa Rica.

Las autoridades continúan evaluando los daños ocasionados por el incendio y trabajan en acciones orientadas a favorecer la recuperación del ecosistema y prevenir que eventos similares vuelvan a repetirse.