Especialistas advierten que los redondeos en pagos en efectivo podrían generar un aumento gradual en el costo de algunos productos para los consumidores La salida de circulación de la moneda de ¢5 en Costa Rica ha reavivado el debate sobre una posible «inflación silenciosa», debido a que los redondeos en las compras realizadas en efectivo podrían terminar incrementando, poco a poco, el gasto de los consumidores. Con la desaparición de esta denominación, los comercios deberán ajustar los montos al momento de cobrar cuando no sea posible entregar el vuelto exacto. Por ejemplo, un producto con un precio de ¢1.492 podría cobrarse en ¢1.500, dependiendo de la aplicación de las reglas de redondeo. Aunque la diferencia por compra parece pequeña, especialistas señalan que el impacto podría acumularse con el tiempo, especialmente para quienes realizan la mayoría de sus transacciones en efectivo. Los expertos explican que el sistema de redondeo está diseñado para mantener un equilibrio entre los ajustes hacia arriba y hacia abajo. Sin embargo, advierten que, en la práctica, la necesidad de los comercios de proteger su rentabilidad podría provocar que los redondeos beneficien con mayor frecuencia a los vendedores y no a los consumidores. Este escenario ha generado discusión sobre el posible efecto que la medida podría tener en el costo de vida, especialmente entre quienes dependen del efectivo para realizar sus compras diarias. No obstante, el impacto será limitado en las transacciones electrónicas, donde los pagos continuarán realizándose por el monto exacto, sin necesidad de aplicar redondeos. La salida de la moneda de ¢5 forma parte del proceso de modernización del sistema monetario nacional y responde, entre otros factores, a los altos costos de producción y a su reducido uso en las transacciones cotidianas. Sidney Aguilar Navegación de entradas Trump obtuvo casi $1.200 millones en ingresos por criptomonedas durante 2025 Victoria Rovira representará a Costa Rica en cumbre juvenil del Foro Económico Mundial en Suiza