Arnold Valverde Matarrita fue arrestado tras un violento robo en Santa Cruz y permanecía internado bajo custodia policial, vigilancia que fue retirada antes del homicidio ocurrido dentro del centro médico

Arnold Valverde Matarrita fue asesinado dentro del Hospital La Anexión de Nicoya

Arnold Valverde Matarrita, de 32 años, quien murió en un ataque armado dentro del Hospital La Anexión de Nicoya la madrugada del sábado 8 de agosto, había sido detenido días antes como sospechoso de participar en un millonario robo ocurrido en Santa Cruz, Guanacaste. El caso previo también llevó al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a localizar un importante arsenal de armas de fuego en una vivienda.

El robo ocurrió la noche del lunes 3 de agosto en Río Montaña, distrito de Cuajiniquil, cuando dos hombres que viajaban en motocicletas ingresaron por la fuerza a una vivienda y, utilizando armas de fuego, sustrajeron una motocicleta valorada en ₡5 millones, además de otros bienes.

Tras la alerta de la víctima, oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Fuerza Pública desplegaron un operativo y detuvieron a un hombre de apellido Villegas, de 38 años, quien portaba un arma larga. Posteriormente también fue detenido Valverde Matarrita, quien viajaba en otra motocicleta y llevaba varias pertenencias presuntamente sustraídas de la vivienda.

La víctima del robo reconoció a ambos hombres como los responsables del asalto, según informó el Ministerio de Seguridad Pública.

Las investigaciones posteriores llevaron al OIJ hasta una vivienda ubicada en Gamalotal de Nicoya, donde los agentes realizaron un allanamiento el martes 4 de agosto. En el sitio localizaron la motocicleta robada, un dron, equipo fotográfico, un casco y una cadena de oro, además de nueve armas de fuego.

El arsenal incluía dos pistolas, una subametralladora tipo Uzi, dos escopetas, dos carabinas, un fusil tipo AK-47 y un fusil AR-15. El subdirector del OIJ, Vladimir Muñoz, indicó que los investigadores no descartaban que el caso tuviera relación con un grupo criminal, aunque esa posibilidad continuaba bajo investigación.

Días después, Valverde Matarrita permanecía internado en el Hospital La Anexión bajo custodia policial. Sin embargo, esa vigilancia fue retirada antes del ataque luego de que la Fiscalía determinara que, debido a su condición médica, no existía un riesgo que justificara mantenerla.

La custodia tenía como objetivo evitar una eventual fuga del detenido y no protegerlo de posibles ataques. El fiscal general, Carlo Díaz, señaló además que, con la información disponible, no existían antecedentes que vincularan a Valverde Matarrita con una organización criminal o con delitos de mayor gravedad.

La madrugada del sábado 8 de agosto, dos hombres encapuchados ingresaron al centro médico y atacaron a Valverde Matarrita mientras se encontraba internado. Los sospechosos habrían amenazado al guarda de seguridad para ingresar y posteriormente se dirigieron hasta la sala donde permanecía el detenido.

El ataque también dejó herida a una adulta mayor, quien fue alcanzada por un proyectil y se encuentra fuera de peligro. Los investigadores recolectaron alrededor de 14 indicios balísticos en la escena.

Los responsables huyeron del hospital después del homicidio y, hasta el momento de la información suministrada, el OIJ mantenía abierta la investigación para determinar quién ordenó y ejecutó el ataque, así como establecer si existe alguna relación entre el crimen y el expediente por el robo ocurrido días antes.

El caso mantiene bajo investigación tanto las circunstancias que rodearon la muerte de Valverde Matarrita como el origen del arsenal encontrado en Nicoya y los posibles vínculos criminales detrás de ambos hechos.