Autoridades sanitarias mantienen vigilancia en varios países tras brote detectado en el Atlántico

El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius provocó una movilización sanitaria internacional debido a la cantidad de países involucrados en el rastreo de pasajeros, contactos y posibles contagios relacionados con la embarcación.
Hasta el momento, las autoridades y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han confirmado al menos cinco casos positivos, varios casos sospechosos y tres fallecimientos vinculados al brote registrado a bordo del crucero.
El barco partió el pasado 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, realizando una ruta por la Antártida y varias islas del Atlántico Sur antes de que comenzaran a aparecer pasajeros con síntomas relacionados con la enfermedad.
El seguimiento epidemiológico actualmente involucra a países como Argentina, España, Sudáfrica, Chile, Países Bajos, Reino Unido, Estados Unidos, Singapur y Cabo Verde, entre otros territorios donde desembarcaron pasajeros o fueron trasladados algunos de los casos sospechosos.
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es que el virus detectado corresponde a la cepa Andes, considerada la única variante de hantavirus donde se ha documentado transmisión entre personas, aunque este tipo de contagio sigue siendo poco frecuente.

Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia sobre pasajeros que abandonaron el crucero antes de que el brote fuera confirmado oficialmente, lo que provocó operativos de rastreo en distintos continentes.
En Chile, por ejemplo, varias personas fueron aisladas preventivamente tras haber tenido contacto con pasajeros del crucero, mientras que en España se activaron protocolos especiales ante la llegada de la embarcación cerca de las Islas Canarias.
El caso también despertó preocupación en Argentina, donde investigadores analizan posibles puntos de exposición previos al embarque, incluyendo sectores de Ushuaia relacionados con presencia de roedores.
Especialistas recuerdan que el hantavirus suele transmitirse principalmente por contacto con orina, saliva o excremento de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados y poco ventilados.
Entre los síntomas más comunes aparecen la fiebre, dolores musculares intensos, cansancio extremo y dificultad respiratoria, aunque la enfermedad puede agravarse rápidamente.
Pese al impacto internacional del caso, la OMS insiste en que el riesgo para la población general continúa siendo bajo y que no existen señales de transmisión masiva del virus.
*La crisis del hantavirus sigue siendo algo volátil, por lo que mucha de las informaciones emitidas pueden cambiar o están en constante actualización.




