Modelos internacionales advierten que el fenómeno podría convertirse en uno de los más intensos registrados
Meteorólogos y centros climáticos internacionales mantienen vigilancia sobre el posible desarrollo de un “super El Niño” durante los próximos meses, fenómeno que podría generar impactos climáticos severos en distintas partes del mundo.
Según proyecciones recientes de la NOAA y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), existe una alta probabilidad de que las condiciones de El Niño se desarrollen entre mediados y finales de 2026.
Algunos modelos climáticos incluso advierten que el fenómeno podría alcanzar niveles considerados como un “super El Niño”, categoría reservada para eventos extremadamente fuertes relacionados con un calentamiento anormal del océano Pacífico.
De acuerdo con expertos, este tipo de fenómenos pueden alterar drásticamente los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta, provocando sequías, inundaciones, olas de calor y eventos meteorológicos extremos.
La NOAA indicó que actualmente existe un 82% de probabilidad de que El Niño se forme entre mayo y julio de 2026, mientras que algunos pronósticos elevan las posibilidades de un evento fuerte hacia finales de año.
Además, modelos europeos y estadounidenses señalan que el calentamiento del Pacífico está ocurriendo más rápido de lo previsto, situación que encendió alertas entre especialistas climáticos.
Medios científicos internacionales advierten que, de consolidarse un “super El Niño”, el planeta podría enfrentar uno de los periodos más cálidos de la historia reciente.

Incluso, algunos investigadores comparan el posible escenario con fenómenos históricos como el ocurrido entre 1997 y 1998, considerado uno de los eventos de El Niño más destructivos registrados.
En Costa Rica y Centroamérica, El Niño normalmente se relaciona con una disminución de lluvias, aumento de temperaturas y condiciones más secas, especialmente en regiones del Pacífico y Guanacaste.
Especialistas también recuerdan que el cambio climático podría intensificar los efectos asociados a estos fenómenos debido al aumento global de las temperaturas.
Pese a las advertencias, organismos internacionales aclararon que todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final que podría alcanzar el fenómeno y que los pronósticos continuarán actualizándose durante los próximos meses.




