Bomberos advierte sobre el impacto ambiental y humano de las quemas ilegales de basura en distintas zonas del país

Los incendios en botaderos clandestinos se han convertido en una creciente amenaza ambiental y sanitaria en Costa Rica, debido a que liberan sustancias tóxicas que contaminan el aire, el agua y el suelo, además de generar un alto costo operativo para los cuerpos de emergencia.
De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, durante los últimos meses se han atendido cerca de 3.200 incidentes relacionados con quema de basura en áreas de desechos a nivel nacional.
Especialistas explican que las altas temperaturas, los periodos secos y la acumulación descontrolada de residuos favorecen este tipo de emergencias, aunque la mayoría tendría origen humano.
Según detalló Hugo Hidalgo, investigador del Universidad de Costa Rica, materiales como papel, cartón, plástico y residuos orgánicos se vuelven altamente inflamables durante épocas secas.
Además, la descomposición de basura orgánica genera metano, un gas inflamable que aumenta el riesgo de incendios.
Por su parte, expertos de la Universidad Nacional señalaron que, aunque el cambio climático influye en las condiciones de calor y sequía, muchos de estos incendios son provocados deliberadamente.
Las autoridades indicaron que algunas personas queman residuos para extraer cobre, hierro u otros materiales reutilizables, mientras otros buscan reducir el volumen de basura acumulada.
Uno de los principales riesgos ocurre en la calidad del aire.
Especialistas advierten que la combustión de materiales como hule, vinil, pinturas y químicos libera gases tóxicos y partículas peligrosas capaces de provocar enfermedades respiratorias, cardiovasculares e incluso cáncer.
El problema también afecta fuentes de agua y suelos, ya que las sustancias contaminantes pueden filtrarse hacia ríos, quebradas y mantos acuíferos.
Además, la fauna y la flora cercanas sufren daños por exposición al humo, el calor extremo y los residuos contaminados.
Bomberos recordó que atender este tipo de emergencias implica utilizar miles de litros de agua, combustible y personal durante varias horas.
En algunos casos, los equipos han debido regresar varias veces en un mismo día al mismo botadero clandestino para controlar nuevamente las llamas.
Las autoridades hicieron un llamado a denunciar botaderos ilegales y fortalecer la gestión adecuada de residuos para evitar que estos incendios continúen afectando comunidades y ecosistemas.




