El evento permitirá el uso de sustancias para mejorar el rendimiento y ya genera fuertes críticas del mundo deportivo

La ciudad de Las Vegas, en Estados Unidos, será sede este fin de semana de la primera edición de los Enhanced Games, una competencia deportiva que ya fue bautizada por muchos como los “Olímpicos de los esteroides” debido a que permitirá el uso de sustancias dopantes prohibidas en competiciones tradicionales.
El evento reunirá atletas de disciplinas como natación, velocidad y halterofilia, muchos de ellos vinculados anteriormente al deporte profesional y olímpico.
Según los organizadores, la idea es crear una competencia donde los deportistas puedan explorar “el potencial humano” mediante ciencia, tecnología y mejoras físicas supervisadas médicamente.
Sin embargo, la propuesta provocó fuertes críticas de organismos internacionales y autoridades antidopaje.
El Comité Olímpico Internacional (COI) y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) calificaron los Enhanced Games como un proyecto “inmoral” y “un concepto peligroso e irresponsable”.
Incluso, el presidente de World Athletics, Sebastian Coe, aseguró que cualquier atleta que participe en estas competencias es un “imbécil”.
Uno de los aspectos más controversiales es que los atletas participantes podrán utilizar sustancias prohibidas bajo supervisión médica.
De acuerdo con datos revelados por la propia organización:
- 91 % de los atletas utilizó testosterona o derivados.
- 79 % utilizó hormona del crecimiento humano.
- 62 % utilizó estimulantes.
- 50 % utilizó moduladores metabólicos.
- 41 % utilizó eritropoyetina (EPO).
- 29 % utilizó esteroides anabólicos.
- 5 % utilizó terapias de apoyo hormonal.
Los responsables del evento aseguran que todas las sustancias fueron administradas dentro de ensayos clínicos supervisados y aprobados por autoridades sanitarias estadounidenses.
Además, los organizadores defienden que el actual sistema antidopaje “fracasó” y que el uso de sustancias ocurre de forma clandestina dentro del deporte profesional.
“El sistema antidopaje se ha estancado”, reconoció incluso David Howman, exdirector de la AMA y actual presidente de la Unidad de Integridad del Atletismo.
Los Enhanced Games también prometen premios millonarios, incluyendo hasta US$1 millón para atletas que logren romper récords mundiales en sus disciplinas.
Muchos deportistas participantes admitieron que el dinero fue una de las principales razones para unirse al proyecto, señalando que los atletas tradicionales suelen recibir bajos ingresos pese a generar millones para las organizaciones deportivas.
Según investigaciones citadas en el reportaje de BBC Sport, cerca del 46 % de los atletas de élite ganan menos de US$15.000 al año.

Detrás del proyecto aparecen figuras millonarias vinculadas al mundo tecnológico y político, incluyendo al empresario Peter Thiel y al fondo de inversión 1789 Capital, asociado a Donald Trump Jr.
Además del componente deportivo, los organizadores también impulsan negocios relacionados con suplementos, hormonas, péptidos y tratamientos de “mejora humana”.
“Creo que estamos al inicio de una megatendencia global de mejora humana y biotecnología de consumo”, afirmó el inversionista alemán Christian Angermayer, uno de los principales impulsores del proyecto.
Expertos médicos y organismos antidopaje advirtieron sobre los riesgos que implica normalizar el consumo de sustancias para mejorar el rendimiento.
La directora de la Agencia Antidopaje del Reino Unido, Jane Rumble, afirmó que el evento “envía un mensaje peligroso sobre las sustancias dopantes”.
Especialistas también alertaron sobre posibles efectos secundarios como problemas cardíacos, daños hormonales y trastornos psiquiátricos asociados al uso prolongado de estas sustancias.
Pese a la controversia, los organizadores insisten en que los Enhanced Games representan el futuro del deporte y la biotecnología.




