El proceso judicial se reinicia con más de 100 testigos y una estrategia distinta de la fiscalía.

El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes en San Isidro, Argentina, un año después de que el primer proceso fuera anulado por un escándalo judicial, con el objetivo de determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud acusados de homicidio con dolo eventual por la muerte del exfutbolista en noviembre de 2020.
El proceso anterior fue invalidado en mayo de 2025 luego de que se revelara que una de las juezas participaba en un documental clandestino sobre el caso, lo que obligó a desechar 20 audiencias y 44 testimonios ya recabados.
En esta nueva etapa, la fiscalía modificó su estrategia y presentará cerca de 120 testigos en un juicio que se desarrollará en unas 30 audiencias, previstas hasta al menos julio.
Maradona falleció a los 60 años tras una crisis cardiorrespiratoria y un edema pulmonar, luego de permanecer varias horas sin atención adecuada en una residencia en Tigre, donde se recuperaba de una cirugía cerebral.
Los imputados, entre ellos médicos, psicólogos y enfermeros, enfrentan penas de hasta 25 años de prisión, mientras que las defensas sostienen que el exjugador murió por causas naturales.
Durante el primer juicio se cuestionaron las condiciones en las que fue atendido, así como la decisión de mantenerlo en una vivienda particular en lugar de un centro médico.
El caso sigue generando fuerte impacto en Argentina y el mundo, no solo por la figura de Maradona, sino por lo que podría sentar como precedente en la responsabilidad médica en casos de alto perfil.
El desarrollo de este nuevo juicio será clave para determinar si hubo negligencia o responsabilidad penal en la muerte de uno de los íconos más grandes del fútbol mundial.




