La institución alertó que un eventual retraso en la obra afectaría la atención de la población adulta mayor.

La Defensoría de los Habitantes calificó como grave e inaceptable un posible atraso en la construcción del nuevo Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Raúl Blanco Cervantes, luego de que se advirtiera que el proyecto podría retrasarse varios años más de lo previsto.
La advertencia se dio tras recibir información de la Junta de Salud del centro médico, que alertó sobre una eventual ampliación del plazo debido a problemas relacionados con expropiaciones.
Según el cronograma anunciado anteriormente, la nueva infraestructura hospitalaria debía estar finalizada en el año 2032; sin embargo, el plazo podría extenderse hasta el 2038. La Defensoría considera que un retraso de esta magnitud profundizaría el rezago en la inversión necesaria para mejorar la atención especializada de las personas adultas mayores en Costa Rica.
El defensor adjunto de los habitantes, Juan Carlos Pereira, señaló que la planificación de proyectos dirigidos a poblaciones vulnerables debe garantizar el cumplimiento de plazos, ya que cada día de atraso representa un tiempo perdido en la mejora de las condiciones de salud pública para este sector de la población.
La institución también recordó que el país enfrenta un cambio importante en su estructura poblacional, ya que la proporción de personas mayores de 65 años pasará de 10,1% en 2022 a 16,5% en el año 2040, lo que incrementará la demanda de servicios especializados.
Ante este panorama, la Defensoría hizo un llamado a las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social para avanzar con el proyecto del nuevo hospital, pero también para atender de inmediato las deficiencias que presenta la infraestructura actual.
Según indicó la entidad, un informe del Cuerpo de Bomberos ya había advertido sobre riesgos en el edificio actual relacionados con temas eléctricos, salidas de emergencia y condiciones de seguridad, así como la necesidad de mejorar áreas como el servicio de urgencias y hospitalización.
Para la Defensoría, la construcción del nuevo hospital geriátrico es una obra urgente dentro del sistema de salud nacional, especialmente ante el crecimiento sostenido de la población adulta mayor en el país.




