La propuesta de gobierno para el período 2026-2030 plantea reforzar la recaudación mediante tecnología y combate a la evasión, en contraste con recientes recomendaciones del FMI

La estrategia fiscal presentada por la presidenta Laura Fernández para el período 2026-2030 propone fortalecer las finanzas públicas sin crear nuevos impuestos ni aumentar las cargas tributarias existentes, según se desprende de su Plan de Gobierno.
El documento centra sus acciones en mejorar la recaudación mediante el combate a la evasión y la elusión fiscal, el fortalecimiento de la lucha contra el contrabando y la modernización del Ministerio de Hacienda a través de herramientas tecnológicas y sistemas de inteligencia artificial.
Entre las principales medidas figura la digitalización de procesos tributarios, el uso de tecnología para detectar irregularidades y un plan nacional orientado a reforzar los controles en fronteras, puertos y aduanas.
La propuesta tomó relevancia esta semana luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendara a Costa Rica impulsar medidas para aumentar los ingresos del Estado y prevenir un eventual deterioro de las finanzas públicas.
Entre las sugerencias planteadas por el organismo internacional se encuentran la aplicación de la tarifa general del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a productos de la canasta básica, la revisión de exoneraciones tributarias, la creación de gravámenes para premios de lotería actualmente exentos y ajustes en el impuesto sobre la renta.
Según las estimaciones del FMI, estas acciones podrían generar ingresos adicionales equivalentes al 1,8% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2027.
Tras conocerse dichas recomendaciones, el ministro de Hacienda y de la Presidencia, Rodrigo Chaves, anunció que presentará a la mandataria una propuesta fiscal con medidas de corto, mediano y largo plazo para evitar que el país recurra nuevamente al endeudamiento como mecanismo de financiamiento.
No obstante, el jerarca no detalló cuáles iniciativas serán incluidas en ese planteamiento.
La discusión abre un contraste entre dos enfoques para fortalecer las finanzas públicas: uno basado en eventuales cambios tributarios para incrementar la recaudación y otro enfocado en mejorar el cobro y la fiscalización de los impuestos ya existentes.




