El país asiático incrementó sus importaciones de petróleo procedente de Venezuela en medio de las tensiones que afectan el suministro desde Medio Oriente.

El acercamiento ocurre en momentos en que India, considerada el tercer mayor importador de petróleo del planeta, enfrenta desafíos para garantizar el abastecimiento de combustible. Cerca del 90% del petróleo que consume proviene del exterior y una parte significativa de esas importaciones depende tradicionalmente de rutas marítimas que atraviesan el estrecho de Ormuz.
La situación en Medio Oriente, agravada por el conflicto en Irán, ha generado preocupación sobre la estabilidad del suministro energético, lo que ha llevado a las autoridades indias y a sus refinerías a reforzar acuerdos con proveedores alternativos.
Según datos de la firma especializada Kpler, Venezuela se convirtió en mayo en el quinto mayor proveedor de petróleo para India, con envíos cercanos a los 266.000 barriles diarios. Esta cifra representó aproximadamente el 5,3% de todas las importaciones de crudo realizadas por el país asiático durante ese período.
Las compras se reanudaron en febrero tras una interrupción de alrededor de un año, luego de que se flexibilizaran algunas restricciones derivadas de las sanciones estadounidenses relacionadas con el sector petrolero venezolano.
Las proyecciones indican que el flujo de petróleo venezolano hacia India continuará aumentando. Kpler estima que las importaciones registradas entre abril y mayo rondaron los 280.000 barriles diarios y que durante junio podrían superar los 300.000 barriles por día.
Para India, el interés no responde únicamente a factores geopolíticos. El petróleo venezolano suele ofrecer precios competitivos en comparación con otros mercados, aunque presenta características técnicas particulares por tratarse de un crudo pesado y con alto contenido de azufre. Las refinerías indias cuentan con capacidad para procesarlo de manera eficiente y convertirlo en productos como diésel y combustible para aviación.

La relación energética entre ambos países no es nueva. Antes de las restricciones impuestas en 2019, Venezuela figuraba entre los principales abastecedores de petróleo para India y llegó a ocupar posiciones destacadas dentro de sus socios comerciales energéticos. En ese entonces, el intercambio bilateral alcanzó niveles significativamente superiores a los actuales debido al peso de las exportaciones petroleras.
No obstante, especialistas consideran que Venezuela difícilmente sustituirá a los principales proveedores de crudo de India. Aunque la producción petrolera venezolana ha mostrado una recuperación durante este año, todavía se encuentra lejos de los niveles históricos que registró décadas atrás.
Analistas del sector señalan que el principal aporte de Venezuela para el mercado indio radica en ofrecer una alternativa adicional dentro de una estrategia de diversificación, permitiendo reducir la dependencia de una sola región productora y ampliar las opciones de abastecimiento en un entorno internacional cada vez más incierto.
Durante su visita oficial, Rodríguez tiene previsto sostener encuentros con el primer ministro Narendra Modi y otros representantes del gobierno indio. Ambas partes han manifestado interés en ampliar la cooperación energética, mientras empresas estatales de India mantienen inversiones en proyectos petroleros venezolanos.
El futuro de esta relación dependerá de factores como la evolución de la producción petrolera venezolana, las condiciones internacionales de comercio y el escenario geopolítico global. Entretanto, India continúa explorando nuevas fuentes de suministro para fortalecer su seguridad energética y disminuir la vulnerabilidad ante posibles interrupciones en los mercados tradicionales.
Kembly Guevara




