La miel nunca se echa a perder🍯
Los arqueólogos han encontrado recipientes con miel en antiguas tumbas egipcias de más de 3.000 años de antigüedad, y aún era apta para el consumo.
Esto ocurre porque la miel contiene muy poca agua y posee una alta concentración de azúcares, lo que dificulta el crecimiento de bacterias y microorganismos.
Además, las abejas agregan enzimas especiales durante su producción, creando un ambiente naturalmente conservante.
Si alguna vez ha visto miel cristalizada, no significa que esté dañada. Es un proceso natural que puede revertirse calentándola suavemente.




