El cierre del estrecho de Ormuz ha incrementado el tránsito de buques por la vía interoceánica y generado mayores recursos para la economía panameña

La crisis generada por el conflicto en Medio Oriente está provocando efectos económicos en distintas partes del mundo, y uno de los principales beneficiados ha sido el Canal de Panamá, que registra un aumento significativo en el tránsito de embarcaciones y en sus ingresos operativos.
La incertidumbre en el estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas, ha obligado a numerosas compañías navieras a buscar trayectos alternativos para movilizar sus cargamentos hacia los mercados internacionales.
Como resultado, el Canal de Panamá reporta un incremento cercano al 11% en el tránsito de embarcaciones desde el inicio del conflicto, aunque en algunos momentos la demanda ha llegado a crecer hasta un 20%, según datos de la Autoridad del Canal de Panamá.
El aumento de la demanda también ha impactado las tarifas, algunas empresas han optado por participar en el sistema de subastas para obtener espacios prioritarios de tránsito, elevando considerablemente los montos pagados para cruzar la vía interoceánica.
De acuerdo con autoridades del canal, un buque gasero llegó a cancelar cerca de cuatro millones de dólares para asegurar su paso, mientras que otros servicios han registrado incrementos importantes debido a la alta demanda.
La mayor parte del crecimiento corresponde a embarcaciones que transportan petróleo y gas natural licuado desde Estados Unidos hacia mercados asiáticos, ante las dificultades para utilizar las rutas tradicionales afectadas por el conflicto.
Las proyecciones preliminares indican que los ingresos del Canal de Panamá podrían crecer entre un 10% y un 15% si las condiciones actuales se mantienen durante los próximos meses.
Además del beneficio directo para la operación canalera, el incremento de actividad fortalece sectores estratégicos de la economía panameña como los puertos, el sistema ferroviario, la logística internacional y la Zona Libre de Colón.
Las autoridades panameñas mantienen cautela debido a la incertidumbre geopolítica, pero reconocen que la situación ha convertido una crisis internacional en una oportunidad económica para el país centroamericano.




