El nuevo sistema entrará en funcionamiento el 2 de noviembre y reemplazará por completo la calcomanía tradicional del derecho de circulación Los datos del marchamo digital serán almacenados en la plataforma tecnológica que actualmente utiliza el Instituto Nacional de Seguros (INS) para la recaudación del derecho de circulación. El nuevo sistema comenzará a operar el 2 de noviembre de 2026, con el inicio del cobro del marchamo 2027, y será la única modalidad disponible para los propietarios de vehículos. Según explicó el INS, el acceso a la información estará restringido a la institución y a los oficiales de Tránsito, quienes podrán verificar de forma inmediata si un vehículo tiene el marchamo al día. Los usuarios también podrán realizar consultas externas, tal y como ocurre con el sistema vigente. La etiqueta del marchamo digital almacenará únicamente dos datos del vehículo: la placa y el número VIN, un código alfanumérico que identifica de forma única a cada automóvil. Para consultar esta información, los oficiales utilizarán un lector especializado, el cual permitirá acceder a los datos contenidos en la etiqueta y comprobar el pago mediante una base de datos complementaria. El INS aclaró que el proyecto consiste en la digitalización de un proceso que actualmente se realiza de forma manual y descartó que la nueva calcomanía incorpore GPS o mecanismos para rastrear la ubicación de los vehículos. El director del proyecto de marchamo digital, Carlos Mejías, indicó que la plataforma contará con estrictos controles de seguridad y accesos restringidos para proteger la información almacenada. No obstante, señaló que los detalles técnicos de estos mecanismos se mantienen en reserva por razones de ciberseguridad. Asimismo, explicó que cualquier persona que disponga de un lector compatible podrá visualizar la información contenida en la etiqueta, pero no tendrá acceso a la base de datos, donde se almacenan los registros que permiten verificar el pago del marchamo. De acuerdo con el INS, el sistema funcionará como un ecosistema digital compuesto por la etiqueta electrónica, lectores especializados, una base de datos y distintas capas de seguridad para garantizar la integridad de la información. El proyecto busca cumplir cuatro objetivos principales: digitalizar el derecho de circulación, modernizar la recaudación del marchamo, facilitar el proceso de pago para los usuarios y agilizar la verificación por parte de los oficiales de Tránsito. La distribución de las nuevas etiquetas iniciará con 1,6 millones de dispositivos destinados a vehículos con parabrisas. En el caso de las motocicletas, el sistema comenzará a implementarse el próximo año, siempre que las pruebas técnicas pendientes arrojen resultados satisfactorios. El INS informó que durante los próximos meses desarrollará una campaña informativa para explicar a la ciudadanía el funcionamiento, los alcances y las características del nuevo marchamo digital. Sidney Aguilar Navegación de entradas INEC inicia recorrido nacional para recopilar datos sobre las condiciones de vida de los hogares Más de 1.700 familias reciben asistencia tras las recientes lluvias