El crecimiento económico del país muestra una menor velocidad, mientras la reducción en los ingresos tributarios y el desempeño de las zonas francas generan preocupación sobre la evolución de las finanzas públicas. El menor dinamismo económico y la reducción de los ingresos fiscales mantienen bajo análisis la evolución de las finanzas públicas del país. El más reciente Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central refleja que la economía costarricense creció 3,5% al cierre de mayo, acumulando dos meses consecutivos con un crecimiento inferior al 4%. Uno de los principales factores detrás de este comportamiento fue la menor dinámica de las zonas francas, cuyo crecimiento se ubicó en 3,8%, lo que representa una reducción de 12,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año anterior. Durante los últimos años, este régimen había mantenido un crecimiento de dos dígitos, impulsado principalmente por la manufactura de implementos médicos y componentes electrónicos. Sin embargo, esa tendencia comenzó a moderarse. En paralelo, el Ministerio de Hacienda informó una reducción en los ingresos del Gobierno durante los primeros cinco meses del año. Los ingresos totales alcanzaron ¢3.056.747 millones, lo que representa una disminución equivalente al 0,1% del Producto Interno Bruto (PIB) respecto al mismo periodo de 2025. Además, la recaudación acumulada cayó en ¢58.290 millones, debido principalmente al menor desempeño de los ingresos tributarios, las transferencias corrientes y los ingresos no tributarios. El viceministro de Ingresos, Víctor Carvajal, explicó que el bajo precio del dólar ha reducido las utilidades de sectores como el turismo, las exportaciones y parte de la inversión extranjera, lo que también disminuye el monto de impuestos que percibe el Estado. Por otra parte, especialistas advierten que el contexto internacional mantiene importantes factores de incertidumbre. Entre ellos figuran las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que podrían incrementar la inflación mediante el aumento de los precios internacionales del petróleo, así como la posibilidad de nuevos aranceles para exportaciones costarricenses hacia Estados Unidos, situación que podría afectar las decisiones de inversión. A este panorama se suma el comportamiento del mercado laboral. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que la cantidad de personas ocupadas prácticamente no ha registrado crecimiento durante el último año y medio. Ante este escenario, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, indicó que el Estado deberá fortalecer las medidas de contención del gasto público y mejorar la eficiencia en la administración de los recursos para enfrentar los retos fiscales. Aunque la economía costarricense continúa creciendo, los más recientes indicadores reflejan una pérdida de dinamismo que será seguida de cerca por las autoridades y los analistas económicos durante los próximos meses, especialmente por su impacto en las finanzas públicas, la inversión y el empleo. Kembly Guevara Navegación de entradas Costa Rica figura entre los países donde más se trabaja para ganar $1.000 Guanacaste suma nueva conexión aérea con vuelos directos desde Washington