Una familia costarricense tuvo que abandonar su vivienda tras presuntas amenazas y un ataque armado atribuido a la banda «Los Lara», que posteriormente ocupó el inmueble y, según testimonios, lo convirtió en un punto para actividades ilícitas Una familia que residía en Hatillo, en San José, asegura que fue obligada a abandonar su hogar luego de recibir amenazas de integrantes de la organización criminal conocida como «Los Lara». Los hechos ocurrieron tras la negativa de uno de los familiares a entregar la propiedad, situación que terminó con un ataque a balazos y el desplazamiento inmediato de todos los ocupantes. De acuerdo con el testimonio de «Javier», nombre ficticio utilizado para proteger su identidad, varios hombres llegaron hasta la vivienda y exigieron que la familia desalojara el lugar. Días después, durante una discusión, uno de los sujetos presuntamente disparó en varias ocasiones contra un familiar, quien sobrevivió al ataque. A raíz de lo sucedido, la familia abandonó la casa sin poder retirar ninguna de sus pertenencias. Desde entonces, sus integrantes se dispersaron en diferentes partes del país, buscando resguardo ante el temor de nuevas represalias. Según vecinos citados en la publicación, la vivienda habría sido ocupada por la estructura criminal y utilizada como un búnker para almacenar y distribuir drogas, además de servir como refugio para integrantes de la organización. Los residentes describen un constante movimiento de personas en la propiedad durante todo el día. El temor persiste hasta la actualidad. La familia afirma que evita regresar al barrio e incluso asegura que no pudo asistir a los funerales de sus dos abuelas, quienes fallecieron por causas naturales, por miedo a ser identificados y atacados. Aunque varios de los principales líderes de «Los Lara» permanecen en prisión, los afectados sostienen que la organización continúa ejerciendo control sobre el sector y mantiene vigilancia sobre las familias que fueron desplazadas. «Javier» manifestó que, pese a los años transcurridos, mantiene la esperanza de que los recientes operativos policiales permitan recuperar la seguridad en la comunidad y que, en algún momento, su familia pueda dejar atrás las consecuencias que la violencia provocó en sus vidas. Maickol Fuentes Navegación de entradas Allanamientos en Cañas dejan dos detenidos por homicidio y presunta venta de drogas Menor de edad es baleado durante ataque en La Carpio