La propuesta busca disminuir el atractivo del contrabando de cigarrillos mediante una rebaja en la carga tributaria.
Según Hacienda, cerca de la mitad de los productos de tabaco consumidos en el país ingresan de forma ilegal.

El Gobierno propone reducir impuestos a los cigarrillos como parte de su estrategia para combatir el contrabando.

La propuesta forma parte del paquete de reformas fiscales impulsadas por el Ministerio de Hacienda y pretende hacer más competitivos los productos que ingresan legalmente al país frente a la oferta ilegal.

De acuerdo con el viceministro de Hacienda, Víctor Carvajal, el contrabando de cigarrillos continúa generando importantes pérdidas para el Estado.

Como ejemplo, recordó un reciente operativo en el que las autoridades decomisaron 28 millones de cigarrillos, cuyo ingreso ilegal habría significado una evasión superior a 3 millones de dólares en impuestos.

Entre los principales cambios planteados por el proyecto destacan:

  • Eliminar el impuesto al consumo equivalente al 2,5% del precio del producto, recursos que actualmente se destinan al Instituto de Desarrollo Rural (Inder) y al Ministerio de Educación Pública (MEP).
  • Permitir que el Ministerio de Hacienda establezca, mediante decreto, un nivel máximo de tributación, con el objetivo de ajustar la carga impositiva cuando sea necesario para enfrentar el comercio ilegal.

Según Hacienda, el sistema vigente provoca que algunos productos legales enfrenten una carga tributaria que supera el 400% del costo de la cajetilla, situación que, a criterio de la institución, favorece el crecimiento del mercado ilícito.

Un informe elaborado por la Dirección General de Hacienda indica que el mercado ilegal de cigarrillos alcanzó un 43% entre 2021 y 2024. Además, las autoridades estiman que uno de cada dos productos de tabaco consumidos en Costa Rica proviene del contrabando, ubicando al país entre los de mayor consumo de mercancía ilegal en América Latina.

Por su parte, representantes del sector tabacalero respaldaron las acciones dirigidas a combatir el comercio ilícito. La empresa Philip Morris señaló que esta práctica afecta la recaudación fiscal, perjudica a las empresas que operan legalmente y expone a los consumidores a productos sin controles regulatorios.

El proyecto deberá ser analizado por la Asamblea Legislativa antes de una eventual aprobación. Mientras tanto, el Gobierno sostiene que la reducción de la carga tributaria forma parte de una estrategia para disminuir el contrabando, fortalecer el mercado formal y mejorar la recaudación proveniente de la venta legal de productos de tabaco.