La Contraloría General de la República aprobó el contrato para que una empresa china ejecute la sección central de la Ruta Nacional 35.

Proyecto vial entre San Ramón y Ciudad Quesada entra en una nueva etapa tras aval al contrato de construcción.

La construcción del tramo central de la nueva carretera hacia San Carlos dio un paso decisivo este jueves, luego de que la Contraloría General de la República avalara el contrato suscrito entre el Gobierno y la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC). La aprobación permite avanzar con una de las etapas más importantes de la Ruta Nacional 35, proyecto que busca mejorar la conexión entre el Valle Central y la Zona Norte del país.

El visto bueno del órgano contralor era un requisito indispensable para concretar el cambio en el esquema de ejecución del proyecto. Inicialmente, las obras estaban previstas bajo una modalidad impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero posteriormente el Poder Ejecutivo optó por modificar el proceso y contratar directamente a la empresa constructora.

La revisión realizada por la Contraloría incluyó el análisis de la decisión del BID de desistir del mecanismo originalmente planteado para desarrollar la carretera.

Con esta autorización, el proyecto podrá avanzar hacia la etapa constructiva de una sección considerada estratégica para completar la nueva vía hacia San Carlos.

La intervención corresponde al segmento comprendido entre Sifón de San Ramón y La Abundancia de Ciudad Quesada, donde permanecen pendientes cerca de 29 kilómetros de carretera.

Según el diseño aprobado, la obra incluirá:

  • Cuatro carriles de circulación (dos por sentido).
  • Espaldones en ambos lados de la vía.
  • Mediana central.
  • Barreras de seguridad.
  • Construcción de puentes.
  • Pasos a desnivel.
  • Mejoramiento de estructuras ya existentes.

Además, se desarrollarán medidas ambientales orientadas a reducir el impacto sobre la fauna y las actividades productivas de la zona, incluyendo pasos de fauna silvestre y de ganado.

Las autoridades estiman que serán necesarios aproximadamente ¢150.000 millones para concluir este segmento de la carretera.

El contrato fue dividido en dos lotes:

  • Un primer lote con un plazo de ejecución de 40 meses.
  • Un segundo lote con una duración estimada de 32 meses.

La construcción de esta sección permanece detenida desde julio del año anterior, cuando se confirmó que únicamente CHEC había presentado una oferta para ejecutar los trabajos.

Sin embargo, los retrasos del proyecto se remontan a varios años atrás. En 2018, el Gobierno retiró la obra a una empresa constructora debido a incumplimientos y demoras en la ejecución, dejando inconclusa una parte importante del corredor vial.

Mientras tanto, otro componente de la nueva carretera, conocido como la Punta Sur, ya se encuentra en marcha tras recibir orden de inicio en mayo pasado y fue adjudicado a la empresa MECO.

Con el aval otorgado por la Contraloría, el Gobierno podrá continuar los trámites necesarios para iniciar la construcción del tramo central y avanzar en la conclusión de una de las obras viales más esperadas del país. Las autoridades esperan que la reactivación permita reducir los atrasos acumulados y acercar la finalización de una ruta considerada fundamental para la movilidad y el desarrollo económico de la Zona Norte.