Aunque el cantón es una pieza clave para el comercio exterior costarricense, persisten rezagos en innovación, seguridad y fortalecimiento empresarial. Un estudio de la Universidad de Costa Rica evidencia importantes contrastes en su nivel de competitividad.

El estudio muestra una marcada diferencia entre los distintos componentes que determinan la competitividad del territorio. Mientras algunos indicadores presentan avances importantes, otros continúan rezagados y condicionan el desarrollo integral del cantón.
Uno de los hallazgos más relevantes es la brecha entre el peso económico que representa Limón para el país y la capacidad de su tejido empresarial para aprovechar ese dinamismo. Aunque el indicador de exportaciones por trabajador obtuvo una valoración destacada, el potencial exportador desarrollado por las empresas locales sigue siendo reducido.
Además, la elevada concentración de actividades productivas evidencia una fuerte dependencia de pocos sectores económicos, situación que disminuye la capacidad de adaptación ante cambios o desaceleraciones en esas actividades. A esto se suma una limitada presencia de entidades financieras, un factor que puede restringir el acceso a recursos para emprendimientos y pequeñas empresas.
En materia de infraestructura, Limón registró uno de sus mejores desempeños, con un puntaje de 53,89. El acceso al agua potable y la conectividad a internet en los hogares destacan positivamente; sin embargo, persisten diferencias importantes en la calidad y velocidad de los servicios de telecomunicaciones, especialmente en cobertura móvil.
El ámbito laboral también contribuye a sostener el desempeño general del cantón. La participación de la población económicamente activa, la especialización de la fuerza laboral y la matrícula en educación superior muestran resultados favorables. No obstante, el crecimiento del empleo formal continúa por debajo de los niveles observados en territorios con mayor dinamismo económico.
El informe advierte que la innovación representa actualmente la principal debilidad de Limón. Las exportaciones de alta tecnología tienen una participación mínima y la formación en carreras vinculadas con ciencia y tecnología continúa siendo limitada. Esta situación dificulta la generación de actividades productivas intensivas en conocimiento y reduce la atracción de nuevas inversiones.
En el componente social, la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones. Los indicadores relacionados con robos, asaltos y homicidios inciden directamente en la percepción de calidad de vida y en la capacidad del cantón para atraer inversión y retener talento. Aunque la cobertura territorial de atención primaria en salud presenta mejores resultados, persisten desafíos en esperanza de vida y gestión ambiental.
El estudio también identifica limitaciones en la capacidad institucional del gobierno local. Aspectos como el gasto vial y la transformación de los recursos disponibles en mejoras tangibles para la ciudadanía continúan siendo puntos de atención para impulsar proyectos de desarrollo.
Los resultados del Índice de Competitividad Cantonal evidencian que Limón posee ventajas estratégicas importantes para la economía nacional, pero también desafíos estructurales que requieren acciones coordinadas entre instituciones, sector privado y comunidad. El reto será convertir ese potencial logístico en mayores oportunidades, innovación y bienestar para sus habitantes.
Kembly Guevara




