Un estudio revela que el 35,7% de los jugadores costarricenses estaría dispuesto a desembolsar lo necesario para adquirir una consola, mientras el gaming continúa reuniendo a personas de distintas generaciones

Los videojuegos continúan ganando espacio entre personas de distintas generaciones en Costa Rica

El 35,7% de los gamers costarricenses asegura que estaría dispuesto a pagar “lo que fuera” por adquirir una nueva consola de videojuegos, según un estudio de Ibope, basado en datos de TGI y divulgado en el marco del Día Mundial del Gamer, que se celebra este 29 de agosto.

La investigación también refleja que, aunque existe un grupo importante de consumidores dispuesto a realizar una fuerte inversión para acceder a nuevos dispositivos, para otros jugadores la publicidad y las estrategias de promoción de cada consola influyen directamente en la decisión de compra.

Los datos muestran, además, que los videojuegos ya no son una actividad concentrada únicamente en adolescentes o jóvenes. La mayor representación entre los gamers del país corresponde a la generación Z, con un 37,3%, seguida por los Millennials, con un 31,8%, y la generación X, con un 20,7%.

Para Yamil Rojas, ejecutivo de servicio al cliente comercial de Ibope, esta diversidad demuestra la transformación que ha experimentado la industria y la forma en que los videojuegos han logrado atraer a públicos de diferentes edades.

“El gaming dejó de ser una actividad asociada exclusivamente a los adolescentes y hoy encontramos consumidores de distintas generaciones que se relacionan con los videojuegos desde plataformas y experiencias diferentes”

Detalló Rojas.

En cuanto a las plataformas preferidas, las consolas conectadas a televisores continúan siendo la principal forma de jugar, utilizadas por un 46,8% de los gamers consultados. Los teléfonos celulares ocupan el segundo lugar con un 33,7%, seguidos por las consolas portátiles, con un 17%, y las computadoras de escritorio, con un 9,7%.

Las cifras evidencian que el mercado de los videojuegos continúa diversificándose y que la experiencia de jugar se adapta a diferentes dispositivos y hábitos de consumo. En Costa Rica, el interés por esta industria reúne desde quienes buscan experiencias tradicionales frente al televisor hasta quienes prefieren jugar desde la comodidad de un teléfono celular.