El artefacto impactó en una comunidad del noreste del país y quedó expuesto mientras vecinos incluidos menores se acercaban a observarlo y tomar fotografías.

Un misil iraní que no detonó tras impactar en el noreste de Siria quedó incrustado en el suelo del pueblo de Qazaljo, en las afueras de Qamishli, donde vecinos del sector incluidos varios niños se acercaron a observar el artefacto e incluso a jugar a escasos metros, en medio de la escalada del conflicto regional que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos.
El proyectil cayó en esa comunidad sin detonar, lo que generó curiosidad entre habitantes de la zona que se aproximaron para inspeccionarlo. En videos y fotografías que circulan en redes sociales se observa a varios menores caminando y jugando cerca del misil mientras adultos lo observan y toman imágenes del objeto incrustado en el terreno.
Las escenas rápidamente se viralizaron debido al riesgo que representa la presencia de un artefacto explosivo activo, ya que especialistas advierten que estos proyectiles pueden detonar incluso tiempo después de haber impactado.

El hecho ocurre en medio de la creciente tensión militar en Medio Oriente, donde el intercambio de ataques y operaciones militares ha generado preocupación internacional por una posible expansión del conflicto en la región.
Mientras tanto, autoridades locales y equipos especializados suelen intervenir en este tipo de situaciones para asegurar o desactivar artefactos sin detonar, con el fin de evitar accidentes entre la población civil.




