Globalvía asegura que el hundimiento fue provocado por fuertes lluvias y una cabeza de agua
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) analiza aplicar multas de hasta $50.000 diarios a la empresa Globalvía, concesionaria de la ruta 27, tras el cierre ocasionado por el hundimiento registrado en el kilómetro 56, cerca de Coyolar de Orotina.
El colapso se produjo luego de las intensas lluvias registradas la tarde del miércoles, situación que provocó un enorme hundimiento y obligó al cierre total del paso entre San José y Caldera.
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, indicó que el Consejo Nacional de Concesiones ya analiza las acciones legales contempladas dentro del contrato de concesión.
“El contrato establece que por cada día de cierre se puede aplicar una multa de $50.000”, señaló el jerarca.
Según explicó el ministro, la empresa ya realizaba trabajos de sustitución de una alcantarilla en el sector afectado, situación que podría evidenciar que existían problemas previos identificados en la estructura.

Por su parte, Globalvía defendió que el daño se originó por un “hecho fortuito” asociado a las fuertes lluvias y al arrastre de sedimentos y árboles.
“Nada tiene que ver el trabajo que venimos haciendo con la cabeza de agua y el hecho sobrevenido de las lluvias”, afirmó Claudio Pacheco, gerente de la concesionaria.
La empresa aseguró que ya movilizó maquinaria y equipos técnicos para intervenir el sitio y habilitar nuevamente el paso lo antes posible.
De acuerdo con las estimaciones iniciales, el paso provisional podría habilitarse parcialmente entre jueves y viernes mediante un relleno temporal y posteriormente con la instalación de un puente tipo Bailey.
Mientras tanto, el MOPT habilitó rutas alternas:
- Vehículos pesados deberán utilizar la Ruta Nacional 1 por Cambronero
- Vehículos livianos deberán circular por la Ruta Nacional 757, conocida como la carretera vieja a Orotina.
Además, las autoridades suspendieron temporalmente los cierres nocturnos programados en Cambronero para facilitar el tránsito vehicular debido a la emergencia en la ruta 27.
El hundimiento ha generado importantes afectaciones para conductores, transporte de mercancías y comercios que dependen de esta carretera, considerada una de las principales vías de conexión entre el Valle Central y el Pacífico.




