Un operativo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) permitió la detención de 10 personas vinculadas con una organización criminal que, presuntamente, operaba en La Gran Samaria, en Heredia. Al grupo se le investiga por tráfico de drogas, un homicidio y asaltos a viviendas bajo la modalidad de «tumbonazo».

Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ejecutan la mañana de este jueves ocho allanamientos en distintos puntos de Heredia, Desamparados y Aserrí, como parte de una investigación que permitió la captura de 10 sospechosos, quienes eran el objetivo principal del operativo.

De acuerdo con las autoridades, la organización criminal tenía su centro de operaciones en el sector de La Gran Samaria, donde, en apariencia, mantenía el control de la venta local de drogas y estaría relacionada con diversos hechos violentos registrados en la provincia.

Según explicó el director interino del OIJ, Michael Soto, a la estructura se le vincula con un homicidio ocurrido en septiembre de 2025 en Barreal de Heredia, cuando un hombre fue asesinado a balazos dentro de un taller mecánico por sujetos que viajaban en motocicleta. La principal hipótesis de los investigadores apunta a una aparente disputa por territorios para la comercialización de drogas.

El OIJ ejecutó ocho allanamientos y logró la captura de 10 sospechosos

Además, las pesquisas relacionan a varios integrantes del grupo con un caso ocurrido hace aproximadamente un mes, en el que fueron detenidos sospechosos que, presuntamente, se hacían pasar por agentes del OIJ, utilizando chalecos con insignias de la institución para cometer asaltos a viviendas, conocidos como «tumbonazos».

Durante esas diligencias, las autoridades decomisaron un fusil AR-15, armas de fuego calibre 9 milímetros y otros implementos que, en apariencia, eran utilizados para ejecutar estos delitos.

En los allanamientos realizados este jueves, los agentes judiciales también decomisaron una pistola que será sometida a análisis balísticos para determinar si fue utilizada en alguno de los hechos investigados, además de droga en diferentes presentaciones y una piel de jaguar, por lo que también se investiga una posible infracción a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre.

El OIJ indicó que la investigación permitió establecer que la organización asentada en Heredia habría contratado a un segundo grupo criminal, originario de los barrios del sur de San José, para ejecutar el homicidio ocurrido en Barreal. Según las autoridades, esta segunda estructura se dedicaría principalmente a la comisión de sicariatos.

Michael Soto explicó que, de acuerdo con las investigaciones desarrolladas por el OIJ, el pago por este tipo de homicidios puede oscilar entre ₡100.000 y ₡1.000.000, dependiendo del perfil de la víctima y de la complejidad del ataque.

Las autoridades continúan con el análisis de la evidencia decomisada y no descartan nuevas diligencias conforme avance la investigación.