El costarricense es requerido por Italia por presuntos vínculos con la mafia ‘Ndrangheta y narcotráfico internacional; su extradición podría concretarse este lunes.

José Johnny Angulo Fernández, alias “John Cadenas”, fue catalogado como un criminal de alto perfil y alta peligrosidad por la Interpol, en el marco de su proceso de extradición hacia Italia, país que lo solicita por presuntos delitos de narcotráfico internacional vinculados a la mafia calabresa ‘Ndrangheta, según consta en el expediente judicial y reportes oficiales conocidos este lunes.
El costarricense, detenido el 22 de julio de 2025, es el primer nacional requerido en extradición para ser juzgado en Europa por este tipo de delitos, su traslado ha requerido protocolos de seguridad especiales, debido a su perfil y al riesgo que representa, lo que incluso impidió su movilización a una audiencia judicial en marzo anterior, de acuerdo con informes del Organismo de Investigación Judicial enviados al Tribunal de Apelación de Cartago.
Las autoridades italianas lo vinculan con al menos dos envíos de cocaína que salieron desde Moín en 2015 y que fueron detectados en territorio europeo. Por estos hechos, enfrenta una orden de detención vigente hasta el año 2087 emitida por el Tribunal Ordinario de Reggio Calabria.
La investigación apunta a que Angulo habría colaborado con la logística de exportación de droga desde Costa Rica hacia Europa, utilizando contenedores para ocultar los cargamentos.
Su extradición fue ratificada por el Tribunal de Apelación de Sentencia de Cartago, tras rechazar los argumentos de la defensa que alegaban prescripción de los hechos y la no aplicación retroactiva de la reforma constitucional que permite extraditar costarricenses.
Además, el Gobierno de Italia presentó garantías de que, en caso de condena, la pena no superará los 50 años de prisión, conforme a la legislación costarricense.
La ‘Ndrangheta, organización con la que se le vincula, es considerada una de las estructuras criminales más poderosas del mundo, con fuerte control del tráfico de cocaína hacia Europa, su presencia en América Latina ha convertido a países como Costa Rica en puntos clave para la logística de exportación, utilizando rutas marítimas y empresas legales para encubrir operaciones ilícitas.
Según las investigaciones, Angulo operaba principalmente en la Zona Sur del país, donde habría liderado estructuras locales vinculadas al narcotráfico, con influencia en puntos estratégicos para el traslado de droga hacia puertos del Caribe.
También se le relaciona con actividades comerciales en Corredores y con propiedades en la región conocida como el “triángulo de Osa”.
El caso marca un precedente en el sistema judicial costarricense en materia de extradición de nacionales y evidencia el alcance internacional de redes criminales que operan desde el país, un fenómeno que también mantiene en alerta a comunidades fuera del Valle Central, incluyendo zonas del Caribe como Guápiles.




