El repunte en la visitación internacional no se tradujo en más trabajo en turismo. Un informe señala una pérdida de 9.643 empleos en un año. Hospedaje, restaurantes y actividades recreativas figuran entre las áreas con más pérdida de puestos en el sector turístico. El turismo en Costa Rica registra un aumento en la llegada de visitantes durante este 2026, pero ese crecimiento no se está traduciendo en más trabajo. Por el contrario, un análisis del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA) reveló que, en el último año, el sector perdió 9.643 empleos, pese al repunte en la visitación internacional. De acuerdo con el estudio, elaborado con datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y de la Encuesta Continua de Empleo del INEC, entre enero y mayo de este año ingresaron al país por vía aérea 1.390.842 turistas. Solo a abril, la visitación acumuló un crecimiento interanual del 9,2 %, equivalente a 108.205 turistas más que en el mismo periodo de 2025. A pesar de esos resultados, la cantidad de personas ocupadas en actividades ligadas al turismo bajó de 173.207 en abril de 2025 a 163.564 en abril de 2026. El informe incluso señala que el sector todavía se mantiene por debajo de los niveles de empleo previos a la pandemia, con una pérdida de 7.458 puestos frente a ese periodo. Las mayores caídas se concentraron en actividades directamente relacionadas con la atención al visitante. Entre los subsectores con retrocesos figuran: Provisión de alimentos y bebidas: -5.799 empleos Alojamiento en estancias cortas: -3.875 Actividades deportivas y recreativas: -3.509 Alquiler de vehículos: -1.933 Transporte de pasajeros por vía aérea y marítima: -603 Mujeres y trabajadores de menor calificación, entre los más golpeados El impacto del ajuste laboral no ha sido uniforme. Según el análisis del OES-UNA, las mujeres fueron las más afectadas por la reducción del empleo en turismo durante el último año. En total, 6.248 mujeres perdieron su trabajo en actividades vinculadas al sector, mientras que entre los hombres la cifra fue de 3.395. La disminución también afectó con mayor fuerza a personas residentes en zonas urbanas y a trabajadores con niveles de calificación baja y media. Para el economista Fernando Rodríguez, investigador del OES-UNA, el comportamiento actual del turismo abre una señal de alerta, ya que el crecimiento de la actividad no está acompañado por una recuperación del empleo. El especialista explicó que entre las posibles razones de este comportamiento figuran reacomodos en el sector hotelero, cierres de operaciones y ajustes en las contrataciones. A esa lectura se suma el economista Daniel Ortiz, socio director de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), quien planteó varias hipótesis: una mayor automatización de procesos, el uso de plataformas digitales que requieren menos personal y la posibilidad de que parte de la actividad se esté moviendo hacia esquemas informales que no quedan reflejados en las mediciones de empleo. La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) y la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH) coinciden en que un mayor ingreso de turistas no garantiza, por sí solo, nuevas contrataciones. Ambas organizaciones apuntan a varios factores que están presionando al sector: La apreciación del colón frente al dólar, que reduce los márgenes de empresas que reciben buena parte de sus ingresos en moneda extranjera, pero pagan salarios, servicios e insumos en colones. Nuevos patrones de consumo de los visitantes, con una mayor preferencia por modalidades de hospedaje no tradicionales, que suelen operar con menos personal. La estacionalidad y la incertidumbre en la demanda, que frenan decisiones de contratación permanente. La directora ejecutiva de Canatur, Shirley Calvo, señaló que el crecimiento en la visitación o en el volumen de operación no implica necesariamente que todos los subsectores estén aumentando planillas. Por su parte, el presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles, Arnoldo Beeche, advirtió que una parte del gasto turístico ya no se concentra de la misma forma en hoteles, restaurantes o tours, lo que cambia la dinámica de generación de empleo formal. El comportamiento del sector plantea un desafío para una actividad clave en la economía nacional, especialmente en regiones donde el turismo tiene peso en el empleo y en los encadenamientos productivos. En zonas como la Región Huetar Caribe, donde el movimiento de visitantes beneficia de forma directa a hospedajes, restaurantes, transporte y actividades recreativas, la discusión sobre la calidad y estabilidad del empleo cobra especial relevancia. El estudio concluye que, para que el crecimiento en la llegada de turistas se convierta en más puestos de trabajo, el país necesita mejorar la competitividad, contener costos operativos, fortalecer a las empresas formales y generar condiciones de mayor estabilidad para el sector. Kembly Guevara Navegación de entradas BAC reporta crecimiento de pymes, digitalización y negocios sostenibles en 2025 Investigación vincula exceso de dólares en circulación con presunto lavado de dinero