Autoridades vinculan repunte de asesinatos con disputas narco y expansión de bandas criminales


El cantón de Jiménez, en Cartago, rompió este año la tranquilidad que lo caracterizó durante los últimos años, luego de pasar de cero homicidios en 2025 a registrar ya seis asesinatos en los primeros meses de este año.
El caso más reciente ocurrió la noche del martes en Sabanilla de Tucurrique, donde un joven de 20 años, de apellido Irola, fue asesinado a balazos cerca de un cafetal.
Vecinos reportaron múltiples disparos y observaron una motocicleta con dos ocupantes huyendo del lugar antes de que las autoridades encontraran el cuerpo de la víctima con varios impactos de bala.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) mantiene abierta la investigación y relaciona el aumento de homicidios con disputas territoriales entre grupos ligados al narcotráfico.
Según explicó el subdirector del OIJ, Vladimir Muñoz, las autoridades manejan como principal hipótesis la llegada de estructuras criminales provenientes del Caribe costarricense que buscan posicionarse en la zona.
“Aquí la situación obedece principalmente a temas de tráfico de drogas”
Indicó el funcionario.
Las autoridades señalan que la cercanía geográfica entre Turrialba y Siquirres facilita el desplazamiento de grupos criminales que intentan controlar territorios para la venta de droga y otras actividades ilícitas.
El repunte de violencia obligó incluso a replantear las estrategias policiales en el cantón.
El nuevo director regional de la Fuerza Pública en Cartago, Eric Lacayo, confirmó que esta semana sostuvo reuniones con otros cuerpos policiales y el OIJ para definir medidas de contención ante el aumento de crímenes.
Las autoridades también manejan versiones relacionadas con conflictos internos entre bandas, deudas por droga y pérdida de confianza entre miembros de estructuras criminales.
Antes del crimen ocurrido esta semana, otro hombre de apellido Vega fue encontrado asesinado en Juan Viñas, cerca de un precipicio y con impactos de bala en la cabeza y pecho.
Además, durante enero se reportó un doble homicidio en Tucurrique y otro asesinato relacionado con una riña en Pejibaye.
Las autoridades consideran que la situación de Jiménez está directamente vinculada con la violencia que afecta a Turrialba, donde grupos criminales relacionados con alias “Diablo” mantienen disputas con otras organizaciones por el control del narcotráfico.
Durante los últimos años, Turrialba ha registrado hechos de extrema violencia, incluyendo desmembramientos, cuerpos calcinados y ataques con explosivos.
El OIJ y la Fuerza Pública mantienen operativos constantes en la zona para intentar contener el avance de estas estructuras criminales.




