La demanda de pescado aumenta en estos días y saber elegir bien puede marcar la diferencia en la mesa.

Con la llegada de la Semana Santa en Costa Rica, la compra de pescado se incrementa en mercados y supermercados, por lo que expertos recomiendan prestar atención a señales clave para garantizar que el producto esté fresco y apto para el consumo.
El tecnólogo en Alimentos de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Edgar Gutiérrez, explicó que características como los ojos, la piel y el olor permiten identificar si el pescado está en buen estado o en proceso de descomposición, en un contexto donde este alimento es altamente perecedero y requiere cuidados al momento de adquirirlo.
De acuerdo con el especialista, un pescado fresco debe presentar ojos abultados, con pupilas negras y brillantes, mientras que si se observan hundidos o con apariencia lechosa, es una señal clara de deterioro. Además, la piel debe mantener un color vivo y textura firme, lo que refleja su frescura.
Entre los aspectos más importantes a revisar destacan que la piel sea firme y brillante, las escamas estén bien adheridas al cuerpo, las agallas luzcan rojizas y limpias, el olor sea similar al del mar y que el vientre no esté hinchado.
Tomar en cuenta estas recomendaciones resulta fundamental en una época donde el consumo de pescado se eleva considerablemente, con el fin de evitar riesgos a la salud y asegurar una adecuada calidad en los alimentos que llegan a la mesa de los hogares.




