El Ministerio de Salud advirtió sobre problemas de infraestructura y riesgos sanitarios en el inmueble, mientras la Universidad de Costa Rica busca ampliar el plazo para atender las deficiencias

El edificio histórico de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica (UCR) podría enfrentar una clausura temporal o incluso la pérdida de su permiso sanitario de funcionamiento, luego de que este lunes venciera el plazo establecido por el Ministerio de Salud para corregir una serie de problemas de infraestructura y condiciones sanitarias detectadas en el inmueble.

La orden sanitaria fue emitida tras una inspección realizada en abril, originada por una denuncia relacionada con la presencia de mapaches dentro del edificio. Durante la revisión, las autoridades determinaron que existen deterioros en la infraestructura que facilitan el ingreso y permanencia de fauna silvestre, generando un riesgo para las personas que utilizan las instalaciones.

Entre las observaciones realizadas por Salud se encuentran aberturas en los aleros del edificio, espacios que sirven de refugio para los animales, así como la necesidad de reforzar el manejo de residuos orgánicos y aplicar medidas permanentes para prevenir nuevos ingresos de fauna.

Ante esta situación, la Rectoría de la UCR presentó un plan de acción al Ministerio de Salud con el objetivo de atender las disposiciones y solicitar una ampliación del plazo para ejecutar las obras necesarias. La universidad se mantiene a la espera de la respuesta de la autoridad sanitaria.

El director de la Escuela de Artes Musicales, Ernesto Rodríguez Montero, señaló que la solución definitiva requiere una intervención institucional de mayor alcance, ya que implica inversiones en infraestructura y decisiones administrativas que exceden las posibilidades de la unidad académica.

Asimismo, indicó que desde 2023 la Escuela ha realizado gestiones para advertir sobre el estado del edificio y que, mientras tanto, se han implementado medidas como limpieza, desinfección, retiro constante de residuos y cierre de algunos puntos de acceso para controlar la presencia de animales.

El edificio histórico alberga clases, ensayos, conciertos, investigaciones, servicios bibliotecarios y labores administrativas, por lo que la decisión que adopte el Ministerio de Salud será determinante para la continuidad de estas actividades.