La distribución del premio mundialista vuelve al debate en medio de la no clasificación de Costa Rica al Mundial 2026

Los $10,5 millones que recibió la Federación Costarricense de Fútbol tras la participación de la Selección Nacional en Catar 2022 fueron distribuidos entre preparación, premios, ligas y desarrollo, en Costa Rica, luego de la eliminación en fase de grupos, según datos oficiales divulgados en el país, en un contexto donde hoy se cuestiona la gestión de esos fondos tras quedar fuera del Mundial 2026.
Del total recibido, $1,5 millones se destinaron a la preparación mundialista y una cifra igual quedó reservada para infraestructura y desarrollo.
Además, $3.243.570 millones fueron asignados a la UNAFUT, mientras que $2.250.190 millones se distribuyeron como premios para jugadores y cuerpo técnico, a esto se suman $932 mil para la Liga de Ascenso, $466.290 mil para la Liga de Fútbol Aficionado y $607.950 mil repartidos entre fútbol femenino, fútbol playa y fútbol sala.
Aunque el monto global parece alto, su distribución entre múltiples sectores reduce el impacto directo, especialmente en áreas clave como infraestructura y formación deportiva.
En medio de este escenario, crecen las dudas sobre la capacidad de estos recursos para generar cambios sostenibles en el fútbol nacional.
La falta de resultados deportivos recientes, sumada a la ausencia de mejoras visibles en ligas y estructuras, alimenta la crítica pública.
Costa Rica quedó fuera del Mundial 2026, mientras otras selecciones de la región como Panamá, Canadá, México y Estados Unidos aseguraron su presencia, evidenciando diferencias en los procesos de inversión y desarrollo.
El manejo de estos recursos vuelve a colocarse en el centro de la discusión nacional, en un momento donde el país enfrenta la necesidad de replantear su modelo deportivo si pretende recuperar competitividad a nivel internacional.




