La compañía confirmó que no hubo personas heridas tras el incidente ocurrido en Cabo Cañaveral
Una prueba de rutina terminó en una enorme bola de fuego la noche del jueves, cuando un cohete New Glenn, de la empresa aeroespacial Blue Origin, explotó durante una prueba de encendido de motores en Cabo Cañaveral, Florida.
El incidente ocurrió durante un procedimiento conocido como “hotfire test”, una fase previa al lanzamiento en la que se encienden los motores del cohete mientras permanece sujeto a la plataforma para verificar su funcionamiento.
La explosión se produjo apenas días antes de una misión programada para poner satélites en órbita, generando preocupación entre observadores y residentes de la zona.
Tras el incidente, la compañía fundada por Jeff Bezos calificó lo ocurrido como una “anomalía” y aseguró que todo el personal fue localizado y se encuentra a salvo.
La explosión iluminó gran parte del cielo sobre la denominada Costa Espacial de Florida, mientras que vecinos de sectores cercanos reportaron vibraciones que incluso llegaron a sacudir algunas viviendas.
Videos captados por residentes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, mostrando el momento en que una gigantesca bola de fuego envuelve la estructura donde se realizaba la prueba.
El New Glenn es el cohete más potente desarrollado por Blue Origin y forma parte de los proyectos con los que la compañía busca competir en el mercado de lanzamientos espaciales comerciales.
Hasta el momento, la empresa no ha detallado las causas exactas del incidente y mantiene una investigación para determinar qué provocó la explosión.
La prueba formaba parte de los preparativos para una próxima misión espacial que contemplaba el lanzamiento de satélites desde territorio estadounidense.




