Astronautas se refugiaron temporalmente en una nave SpaceX mientras se evaluaba una posible evacuación de emergencia
La NASA activó este jueves una alerta de seguridad en la Estación Espacial Internacional (EEI) luego de detectar un agravamiento en una fuga de aire localizada en el módulo ruso Zvezda, una situación que obligó a varios astronautas a refugiarse temporalmente en una nave Crew Dragon de SpaceX mientras se analizaba el riesgo para la tripulación.
Según informó la agencia espacial estadounidense, la orden fue emitida como una medida preventiva, mientras especialistas de la NASA y de la agencia espacial rusa Roscosmos evaluaban el comportamiento de la fuga y los trabajos de reparación que se realizaban en el segmento afectado de la estación.
La alerta afectó a cinco astronautas, incluidos los integrantes de la misión SpaceX Crew-12, quienes abordaron la nave Dragon y permanecieron preparados ante una eventual evacuación de emergencia. Sin embargo, horas después la medida fue levantada y los tripulantes regresaron a sus actividades habituales tras una nueva evaluación del riesgo.
La fuga se encuentra en una sección del módulo ruso Zvezda que ha presentado problemas similares durante los últimos años. De acuerdo con reportes oficiales, ingenieros rusos lograron sellar uno de los puntos donde se detectó pérdida de aire, mientras continúan los análisis sobre una segunda zona afectada.
Roscosmos aseguró que no existe peligro inmediato para la tripulación ni para los sistemas de la estación, ya que los niveles de presión continúan dentro de parámetros seguros.

No obstante, la situación mantiene la atención de las agencias espaciales debido a que las filtraciones en el módulo ruso han sido motivo de preocupación desde hace varios años. La NASA incluso ha catalogado este tipo de incidentes como un riesgo importante para la seguridad a largo plazo de la estación espacial.
Actualmente, la Estación Espacial Internacional alberga a siete tripulantes de distintas nacionalidades y continúa operando como uno de los principales laboratorios científicos en órbita terrestre, resultado de la cooperación entre Estados Unidos, Rusia, Europa, Japón y Canadá.
Las autoridades espaciales indicaron que continuarán monitoreando la situación y realizando nuevas inspecciones para determinar el origen exacto de las filtraciones y garantizar la seguridad de las futuras misiones.




