Melanie Bell Ramírez asegura que financió sus adquisiciones con ahorros y ganancias de una tienda de ropa.
El Ministerio Público analiza su patrimonio dentro de una investigación por presunto narcotráfico y legitimación de capitales.

Melanie Bell Ramírez, hija de Gilbert Bell Fernández, es investigada por la Fiscalía dentro de un caso relacionado con presunto narcotráfico y legitimación de capitales.

La Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada analiza el patrimonio de Melanie Bell Ramírez, hija de Gilbert Bell Fernández, conocido como “Macho Coca”, luego de identificar adquisiciones de bienes por más de ₡100 millones realizadas entre 2022 y antes de su detención. La mujer sostiene que los recursos provenían de sus ahorros y de su actividad como comerciante independiente.

De acuerdo con la información incorporada al expediente, Bell adquirió propiedades, vehículos y motocicletas, en varios casos mediante pagos de contado.

Entre los bienes revisados por los investigadores se encuentra un inmueble ubicado en Limón, adquirido en marzo de 2025, cuyo pago se habría realizado de contado.

También figura una Toyota Fortuner SRV 2025, valorada en aproximadamente ₡36,8 millones, cuya inscripción se realizó en abril de ese año. Según la documentación analizada, el pago se efectuó mediante depósitos bancarios y efectivo.

Bell habría señalado ante las autoridades que los recursos utilizados provenían de sus ahorros y de su trabajo independiente.

Diferencias entre ingresos y patrimonio

Uno de los elementos que analiza el Ministerio Público es la relación entre los bienes adquiridos y los ingresos formales identificados durante la investigación.

Según el expediente, Bell registra 11 cuotas ante la CCSS y su última cotización correspondió a enero de 2024, cuando reportó ingresos como trabajadora independiente por ₡340.302.

La Fiscalía cuestiona si ese nivel de ingresos resulta compatible con las adquisiciones realizadas posteriormente.

La investigación patrimonial forma parte del denominado caso Leviatán, relacionado con una estructura investigada por presunto tráfico internacional de drogas y legitimación de capitales.

La tesis fiscal sostiene que algunos bienes y actividades comerciales habrían sido utilizados para incorporar a la economía formal recursos que, presuntamente, tendrían origen ilícito.

Los investigadores revisaron además la sociedad Corporación Luna del Atlántico S. A., en la que Bell figura como presidenta con representación judicial y extrajudicial.

A nombre de esa empresa aparecen, entre otros bienes, una motocicleta Yamaha y un Toyota Hilux.

Según el expediente, Bell adquirió la motocicleta por ₡9,8 millones, también mediante un pago de contado. Posteriormente, habría adquirido un Toyota Hilux por más de ₡18 millones y lo habría donado a la sociedad.

Su explicación ante la Fiscalía

Bell declaró que trabaja como comerciante independiente y que sus principales ingresos provienen de una tienda de ropa llamada Luna by Mel, ubicada en Limón.

Según su versión, el negocio comercializa ropa para mujer, zapatos y productos de belleza. También afirmó que desarrolla esta actividad desde hace aproximadamente cinco años.

Ante las autoridades, indicó que sus ganancias mensuales se ubican entre ₡1,5 millones y ₡2 millones.

La mujer rechazó los cargos relacionados con la investigación y decidió abstenerse de declarar sobre los hechos, aunque manifestó su disposición a aportar posteriormente elementos para sustentar sus ingresos.

Su defensa informó que presentará prueba y solicitó una evaluación técnica especializada para determinar los ingresos obtenidos mediante su actividad comercial.

La investigación continúa y será el Ministerio Público, junto con las autoridades judiciales correspondientes, el encargado de determinar si existe relación entre los bienes adquiridos y los delitos que se investigan en el caso Leviatán. Por ahora, las afirmaciones sobre el origen ilícito de los recursos forman parte de la tesis de investigación de la Fiscalía y no constituyen una condena.