Dos privados de libertad, conocidos como “Macho Coca” y “Compadre”, cuestionaron las condiciones de reclusión en un centro penitenciario de alta contención.
Ambos relataron episodios de presunto maltrato, aislamiento y restricciones durante su permanencia en prisión.

Los privados de libertad conocidos como “Macho Coca” y “Compadre” realizaron denuncias sobre las condiciones que enfrentaron durante su reclusión.

Los privados de libertad Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, y Gabriel Lozano Bonilla, conocido como “Compadre”, denunciaron ante autoridades judiciales y la DEA presuntas irregularidades en las condiciones de reclusión que enfrentaron en un centro penitenciario de alta contención, entre ellas episodios que calificaron como tortura y constantes interrupciones durante la madrugada.

Denuncias sobre las condiciones de reclusión

Bell Fernández cuestionó las condiciones de alimentación que, según su versión, enfrentan algunos privados de libertad.

El hombre aseguró que las personas recluidas recibirían dos porciones de pan, medio vaso de café y un banano por semana.

Ante estas afirmaciones, “Macho Coca” solicitó a los jueces que realicen una visita al centro penitenciario para comprobar directamente las condiciones en las que permanecen los privados de libertad.

Las declaraciones fueron planteadas como denuncias sobre las condiciones de reclusión y deberán ser valoradas por las autoridades correspondientes.

Relato de “Compadre”

Por su parte, Gabriel Lozano Bonilla, alias “Compadre”, relató presuntos episodios de tortura durante el tiempo que permaneció detenido en un centro de alta contención.

En una declaración grabada antes de su extradición, Lozano afirmó que él y otros privados de libertad eran despertados repetidamente durante la madrugada, aproximadamente cada 30 o 45 minutos.

Según su relato, funcionarios de seguridad ingresaban armados a las instalaciones, se aproximaban a las celdas y utilizaban luces de alta intensidad para iluminar a las personas recluidas.

El testimonio forma parte de las denuncias planteadas sobre las condiciones bajo las cuales permanecieron detenidos.

Las afirmaciones realizadas por ambos privados de libertad corresponden a sus respectivos testimonios y deberán ser verificadas mediante las investigaciones y mecanismos de control correspondientes.

Las denuncias plantean cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad, alimentación y trato a las personas recluidas en centros penitenciarios de alta contención.

Las autoridades judiciales deberán determinar si corresponde investigar formalmente los hechos denunciados y verificar las condiciones señaladas por los privados de libertad. Una eventual investigación permitiría establecer si existieron irregularidades y determinar responsabilidades, en caso de que estas sean comprobadas.