El Poder Ejecutivo estudia una serie de medidas para incrementar la recaudación y reducir el gasto estatal ante la disminución de los ingresos del Estado en los últimos años. Entre las propuestas figura aplicar el IVA del 13% a la canasta básica con compensaciones dirigidas a los hogares más vulnerables. El Gobierno estudia nuevas medidas tributarias como parte de una estrategia para mejorar la recaudación fiscal. Dentro de los escenarios que estudia la administración figura retomar el proyecto de Fortalecimiento del Control Tributario, una iniciativa que plantea modificaciones parciales al Código de Normas y Procedimientos Tributarios. La propuesta ya había sido discutida en la Asamblea Legislativa anterior, donde fue rechazada por diputados que cuestionaron el alcance de las facultades que se otorgarían a la Administración Tributaria. Entre las alternativas para elevar los ingresos del Estado también se analiza revertir algunas decisiones aprobadas por el Congreso en años recientes, entre ellas la reducción del impuesto a la propiedad de vehículos y la disminución del impuesto sobre la renta aplicada a trabajadores independientes. Otra de las medidas bajo estudio es modificar el tratamiento del Impuesto al Valor Agregado sobre los productos de la canasta básica. El planteamiento consiste en eliminar la tarifa reducida del 1% y aplicar la tasa general del 13%, mientras que los recursos obtenidos serían devueltos mediante subsidios focalizados a los hogares de menores ingresos. Según esta visión, el objetivo es dirigir los beneficios a quienes realmente los requieren, en lugar de mantener exoneraciones generalizadas. De acuerdo con la información disponible, el Ejecutivo no contempla incluir nuevos gravámenes sobre los salarios, el salario escolar ni el aguinaldo. En paralelo, el Gobierno analiza acciones para contener el gasto público. Entre ellas destaca la revisión del tamaño del Estado, conformado por más de 330 instituciones públicas, así como la eventual venta de activos estatales y otras iniciativas destinadas a reducir la estructura administrativa. En administraciones anteriores, una de las propuestas discutidas fue la venta del Banco de Costa Rica. La discusión surge en un contexto de menor recaudación tributaria. Los ingresos del Gobierno pasaron de representar un 13,74% del Producto Interno Bruto en 2022 a un 12,78% en 2025. Además, al cierre del primer trimestre de 2026, los ingresos tributarios equivalían al 3,2% del PIB, por debajo del 3,5% reportado en el mismo periodo del año anterior. Economistas han atribuido este comportamiento a diversos factores, entre ellos la apreciación del colón, que reduce el valor declarado de las importaciones y afecta la recaudación del IVA; la disminución de ingresos en empresas que operan en moneda extranjera; el menor dinamismo del Régimen Definitivo, que agrupa a la mayoría de compañías locales; cambios en los valores declarados para la importación de vehículos; reducciones tributarias aprobadas previamente y limitaciones en algunas herramientas de fiscalización de Tributación. El eventual plan fiscal aún se encuentra en fase de análisis y deberá traducirse en propuestas concretas que, de avanzar, requerirán discusión y aprobación legislativa. Mientras tanto, el debate sobre cómo equilibrar las finanzas públicas volverá a ocupar un lugar central en la agenda económica del país, especialmente tras las recientes recomendaciones del Fondo Monetario Internacional para fortalecer los ingresos del Estado. Kembly Guevara Navegación de entradas Limón enfrenta retos para convertir su fortaleza logística en desarrollo local Hacienda abrirá remates electrónicos de vehículos y equipos tecnológicos este mes