Estados Unidos mantiene pasajeros en cuarentena mientras continúan apareciendo contagios
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes que podrían detectarse más casos de hantavirus relacionados con el brote ocurrido a bordo del crucero MV Hondius, debido al largo período de incubación del virus.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias reportan 11 casos positivos o sospechosos vinculados al crucero, además de al menos tres fallecimientos relacionados con el brote.
“Se puede esperar que vayamos a detectar más casos en las próximas semanas”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una conferencia de prensa.
El brote mantiene bajo vigilancia internacional a pasajeros y tripulantes que viajaban a bordo del crucero, el cual partió el pasado 1 de abril desde Ushuaia, Argentina.
En Estados Unidos, al menos 17 ciudadanos estadounidenses fueron trasladados a un centro especializado en Nebraska, donde permanecerán en cuarentena y monitoreo médico durante aproximadamente 42 días, siguiendo protocolos sanitarios internacionales.
Además, autoridades estadounidenses confirmaron que uno de los pasajeros evacuados ya dio positivo al virus, mientras otras personas permanecen bajo observación tras presentar síntomas leves.
Las autoridades sanitarias también mantienen seguimiento epidemiológico en varios países debido a que pasajeros del crucero regresaron a distintos destinos internacionales tras desembarcar en España.
Uno de los principales focos de preocupación sigue siendo la cepa Andes, considerada la única variante conocida de hantavirus donde se han documentado casos de transmisión entre personas, aunque especialistas insisten en que este tipo de contagio sigue siendo poco frecuente.
Pese a la alerta sanitaria, la OMS reiteró que el riesgo para la población general continúa siendo muy bajo y aseguró que actualmente no existen señales de un brote masivo o fuera de control.
Especialistas recuerdan que el hantavirus suele transmitirse principalmente por contacto con orina, saliva o excremento de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados y poco ventilados.
Entre los síntomas más frecuentes aparecen la fiebre, dolores musculares intensos, cansancio extremo y dificultad respiratoria, aunque la enfermedad puede agravarse rápidamente en algunos pacientes.




