Especialistas advierten presión sobre el sistema por envejecimiento de la población y reducción de cotizantes
La salida de trabajadores del mercado laboral costarricense está comenzando a generar preocupación sobre la sostenibilidad futura del régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
De acuerdo con análisis recientes divulgados en Costa Rica, el crecimiento de la población mayor de 60 años fuera de la fuerza laboral está aumentando la presión sobre el sistema de pensiones, en momentos donde cada vez hay menos trabajadores activos sosteniendo el régimen mediante sus cotizaciones.
El fenómeno ocurre en medio del acelerado envejecimiento poblacional que enfrenta el país y que, según diversos estudios técnicos, impactará áreas como pensiones, salud pública, empleo y gasto social durante los próximos años.
Actualmente, el IVM depende del aporte de trabajadores activos y patronos para financiar las pensiones de las personas jubiladas, por lo que una disminución en la cantidad de cotizantes podría afectar el equilibrio financiero del sistema.
Además del envejecimiento poblacional, especialistas han señalado factores como la informalidad laboral, la baja natalidad y la salida anticipada de personas del mercado de trabajo como elementos que agravan el panorama.
La preocupación crece debido a que Costa Rica registra una reducción progresiva en la tasa de fecundidad y un aumento en la expectativa de vida, situación que provoca que haya menos personas jóvenes ingresando al mercado laboral y más adultos mayores requiriendo pensión y atención médica.
Según reportes económicos publicados este martes, el crecimiento de personas fuera de la fuerza laboral mayores de 60 años se ha acelerado en los últimos años.
Expertos consideran que el país deberá impulsar medidas relacionadas con empleo formal, sostenibilidad financiera, productividad y reformas al sistema de pensiones para enfrentar el impacto demográfico proyectado durante las próximas décadas.
La discusión sobre el futuro del IVM ha tomado fuerza en los últimos años debido a advertencias actuariales relacionadas con el equilibrio financiero del régimen y la necesidad de ajustes estructurales.
Entre las posibles medidas que frecuentemente se discuten figuran modificaciones en cuotas, edad de retiro, incentivos para permanencia laboral y estrategias para aumentar la cantidad de cotizantes activos.
Mientras tanto, sectores económicos y sociales insisten en la necesidad de tomar decisiones anticipadas para evitar un mayor deterioro en la sostenibilidad del sistema de pensiones costarricense.




