Una decena de hombres armados irrumpió en una comunidad ubicada cerca de una mina de oro abandonada en Sudáfrica Un tiroteo masivo dejó 12 personas fallecidas durante la noche del martes en un asentamiento informal de Cleveland, cerca de Johannesburgo, según confirmó la Policía de Sudáfrica. De acuerdo con las autoridades, más de diez sujetos armados llegaron al lugar en un vehículo y abrieron fuego contra residentes en distintos puntos de la comunidad antes de huir. Las investigaciones preliminares indican que ocho hombres y tres mujeres murieron en el sitio, mientras que una cuarta víctima falleció posteriormente en un hospital, elevando el saldo a 12 muertos. La portavoz policial, Dimakatso Nevhuhulwi, explicó que los atacantes ingresaron por ambos accesos del asentamiento y recorrieron la zona disparando contra varias personas. Aunque no se reportan detenidos, las autoridades sospechan que el crimen podría estar vinculado con la minería ilegal de oro, una actividad que opera en sectores cercanos a minas abandonadas de la región. El comisario provincial, Tommy Mthombeni, señaló que la cercanía del asentamiento con áreas utilizadas por mineros clandestinos convierte esa hipótesis en una de las principales líneas de investigación. Los llamados «zama-zamas», como se conoce a los mineros ilegales en Sudáfrica, suelen trabajar en antiguas minas abandonadas en busca de oro, una actividad que frecuentemente genera conflictos entre grupos criminales. Sudáfrica registra más de 60 homicidios diarios en promedio, según estadísticas oficiales, y los tiroteos masivos se han vuelto recurrentes debido a disputas entre bandas, pandillas y organizaciones vinculadas a actividades ilícitas. Las autoridades mantienen abierta la investigación para identificar a los responsables y esclarecer el móvil exacto de la masacre. Sidney Aguilar Navegación de entradas OIJ desarticula aparente grupo dedicado a fraudes contra adultos mayores mediante falso funcionario municipal OIJ golpea estructura narco ligada a decomiso de 312 kilos de cocaína