El ente fiscalizador aclaró que no ha aprobado la obra y recordó que el proyecto aún debe cumplir varios requisitos para poder avanzar

La Contraloría General de la República (CGR) desmintió el anuncio realizado por la Presidencia de la República y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) sobre una supuesta aprobación para el desarrollo del tramo central de la ruta a San Carlos. La institución afirmó que no ha otorgado ningún visto bueno para la ejecución de la obra.

Según explicó la Contraloría, lo emitido el pasado 12 de junio corresponde a una respuesta jurídica a una consulta presentada por el MOPT. El criterio únicamente señala que es legalmente posible trasladar el proceso de contratación de las reglas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a la legislación nacional, siempre que se cumplan una serie de condiciones.

El MOPT busca modificar el esquema bajo el cual se desarrolla el proyecto, cambiando tanto la normativa aplicable como la fuente de financiamiento. La intención es continuar con la licitación ya iniciada sin depender de la aprobación del BID.

No obstante, la Contraloría dejó claro que el cambio solo podrá concretarse si se cumplen ocho requisitos. Entre ellos destacan la aceptación del BID y de la empresa adjudicataria CHEC, la demostración de que el cambio favorece el interés público y la existencia de recursos suficientes para financiar la obra.

Además, el eventual contrato deberá ser remitido nuevamente a la Contraloría para obtener el respectivo refrendo antes de que pueda ejecutarse. Esto significa que el proyecto aún no cuenta con la autorización definitiva para iniciar su construcción.

El MOPT también deberá justificar que mantener la licitación vigente resulta más conveniente que iniciar un nuevo concurso público. Hasta el momento, la institución no ha informado si ya cumple con los requisitos establecidos por el ente contralor.

La construcción del tramo central de la ruta a San Carlos debía comenzar en setiembre de 2025, pero el proceso permanece detenido. El BID aún no ha dado respuesta sobre la licitación adjudicada a la empresa china CHEC, única oferente del concurso.

Mientras el Gobierno mantiene su intención de reactivar las obras durante el segundo semestre de este año, el avance del proyecto dependerá del cumplimiento de los requisitos establecidos por la Contraloría y de las gestiones pendientes con el BID.