La denuncia presentada ante la Contraloría también señala posibles conflictos de interés, pagos de horas extra y deficiencias en el control administrativo

El director general de Salud, Cristian Valverde Alpízar, fue denunciado ante la Contraloría General de la República (CGR) por presuntas irregularidades en el uso de recursos públicos y posibles conflictos de interés durante su gestión. La gestión fue presentada el 1.° de julio de 2026 y también involucra al Ministerio de Salud, a la funcionaria Erika Barquero Rojas, esposa de Valverde, y a la auditora Lidia Miranda Hernández.

De acuerdo con la denuncia, Valverde habría aprobado pagos por horas extra para sí mismo y para su esposa durante la pandemia del COVID-19, cuando ella se encontraba bajo su subordinación directa. El documento cita un informe de auditoría que identificó jornadas extraordinarias superiores a las 12 horas, una práctica que sería contraria a lo establecido en el Código de Trabajo.

Asimismo, se indica que la relación de subordinación entre ambos funcionarios se mantuvo pese a observaciones realizadas previamente por la Auditoría Interna. Otro informe mencionado en la denuncia concluyó que la administración regional fue omisa en aplicar medidas correctivas para separar a la funcionaria de la línea de mando directa de su esposo.

Entre los señalamientos también figura el supuesto uso indebido de un vehículo oficial, luego de que el Ministerio de Salud tuviera que asumir gastos para una nueva inspección técnica tras el rechazo de la unidad por modificaciones no autorizadas. Según el denunciante, al vehículo se le cambiaron los aros y las llantas sin la autorización correspondiente.

La denuncia agrega que existiría una ausencia sistemática de firmas en formularios utilizados para el control del uso, combustible y mantenimiento de vehículos oficiales, situación que, según el documento, debilitaría los mecanismos de fiscalización.

Otro de los cuestionamientos se refiere a la acumulación de cargos que actualmente desempeña Valverde dentro del Ministerio de Salud. Según la documentación aportada, el funcionario ejerce simultáneamente funciones como director regional, jefe interino de Rectoría y director interino de distintas áreas rectoras de salud, lo que, a criterio del denunciante, le permitiría emitir y supervisar sus propias directrices, reduciendo los controles internos.

La gestión también cuestiona el nombramiento interino de Valverde como director general de Salud, al señalar que asumió ese puesto sin dejar otras funciones de dirección que ya ejercía dentro de la institución.

Como antecedente, la denuncia recuerda que Valverde permaneció suspendido con goce salarial entre el 21 de julio de 2021 y el 25 de noviembre de 2024, mientras enfrentaba un procedimiento administrativo derivado de una denuncia por presunto acoso laboral. El Ministerio de Salud confirmó que la medida provisional fue ordenada por el Tribunal de Servicio Civil para resguardar la investigación y evitar una eventual afectación a funcionarios relacionados con el caso. Posteriormente, el funcionario regresó a sus labores luego de que el Tribunal rechazara una gestión de despido sin responsabilidad patronal.

Actualmente, Valverde ocupa varios nombramientos dentro del Ministerio de Salud. Desde noviembre de 2024 es jefe de la Unidad de Rectoría de la Salud de la Región Brunca; desde agosto de 2025 dirige el Área Rectora de Salud de Osa y, desde junio de 2026, también asumió la dirección del Área Rectora de Salud de Golfito. Posteriormente, el ministro de Salud, Alexander Sánchez Cabo, le asignó por recargo de funciones el cargo de confianza como director general de Salud.