Especialistas explican que ambos virus son distintos, aunque los dos han sido noticia por casos en embarcaciones
El norovirus volvió a generar atención internacional luego de un brote reportado en el crucero Caribbean Princess, donde los CDC registraron 145 pasajeros y 15 tripulantes con síntomas como diarrea y vómitos durante el viaje realizado entre el 28 de abril y el 11 de mayo.
Aunque el caso coincidió con la alerta por hantavirus en el crucero MV Hondius, especialistas aclaran que se trata de dos virus completamente diferentes, sin relación directa entre ambos brotes.
El norovirus es altamente contagioso y suele provocar una gastroenteritis aguda, con síntomas como vómitos, diarrea, náuseas, dolor estomacal, fiebre, dolor de cabeza y malestar corporal.
Los síntomas normalmente aparecen entre 12 y 48 horas después de la exposición y, en la mayoría de los casos, duran entre uno y tres días, aunque puede representar mayor riesgo para niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades previas por la posibilidad de deshidratación.
En los cruceros, el problema no es solo la enfermedad, sino el entorno: miles de personas comparten comedores, baños, pasillos, barandales y otros espacios cerrados, lo que facilita la propagación si no se controla desde el inicio.
A diferencia del hantavirus, que suele transmitirse por contacto con orina, saliva o excremento de roedores infectados, el norovirus se propaga principalmente por alimentos contaminados, superficies infectadas o contacto cercano con personas enfermas.
El hantavirus Andes, vinculado al brote del MV Hondius, tiene un comportamiento más grave y un periodo de incubación más largo, ya que los síntomas pueden aparecer entre 4 y 42 días después de la exposición.
La OMS ha reiterado que el riesgo global por el brote de hantavirus asociado al crucero se mantiene bajo, aunque continúa el monitoreo internacional por tratarse de un evento sanitario de seguimiento.
En el caso del norovirus, las medidas más importantes son el lavado frecuente de manos, la desinfección de superficies, el aislamiento de personas con síntomas y el manejo adecuado de alimentos.
Especialistas recuerdan que, aunque el norovirus suele ser menos mortal que el hantavirus, su capacidad de propagarse rápidamente lo convierte en una preocupación importante en espacios cerrados como cruceros, escuelas, hoteles, hospitales y hogares.




