La iniciativa busca convertir desechos orgánicos en alimentos, bioinsumos y biomateriales ante la saturación de los principales vertederos del país

Un proyecto desarrollado por el Laboratorio de Investigación en Ciencias Experimentales (LICE) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) plantea utilizar hongos para transformar residuos orgánicos en productos de valor agregado, como alimentos, bioinsumos agrícolas y biomateriales, en Costa Rica, en medio de la creciente presión sobre los rellenos sanitarios, especialmente en la Gran Área Metropolitana, donde sitios como La Uruca y Aserrí se acercan a su límite de capacidad.
La propuesta surge en un contexto donde, según datos del Ministerio de Salud a abril de 2026, cada costarricense genera más de 400 kilogramos de basura al año, lo que supera los 1,6 millones de toneladas de residuos ordinarios, solo los principales rellenos de la GAM reciben unas 2.600 toneladas diarias, situación que acelera su saturación.
El proyecto, basado en biotecnología, utiliza hongos de los géneros Pleurotus, Trichoderma y Ganoderma para degradar residuos y convertirlos en tres líneas principales de productos: setas comestibles con potencial comercial, bioinsumos que mejoran suelos y cultivos, y biomateriales biodegradables que podrían sustituir plásticos de un solo uso.

La investigación incorpora residuos agroindustriales de distintas regiones del país, incluyendo materiales como la pipa en Guápiles, la piña, el rambután, la palma africana en la Zona Sur y la broza de café, además de desechos orgánicos domésticos, estos son procesados mediante fermentación en estado sólido para su aprovechamiento.
El proyecto se desarrolla en conjunto con la Municipalidad de Pérez Zeledón, que facilita la recolección clasificada de residuos, permitiendo su uso en el laboratorio bajo condiciones controladas.
Además del impacto ambiental, la iniciativa fortalece la formación académica en biotecnología aplicada, al involucrar estudiantes en procesos de investigación y transferencia tecnológica.
La propuesta aparece como una alternativa concreta en un momento en que el país enfrenta una presión creciente sobre su sistema de manejo de residuos, con la necesidad de avanzar hacia modelos más sostenibles y eficientes en el aprovechamiento de desechos.




